Estado actual de las baterías de Favàritx, tras la retirada de las cubiertas de amianto de la instalación. | Gemma Andreu

El futuro parking del Faro de Favàritx dispondrá de 90 plazas para turismos y tres para autocares, lo que supone la pérdida de la mitad de las que tenía el aparcamiento habilitado al otro lado de la carretera y que se cerrará con la puesta en marcha del nuevo.

Esta reducción va ligada a la decisión del Consell de Menorca de fomentar la sostenibilidad en el transporte para el acceso al emblemático lugar de la costa norte de Menorca. Está previsto aumentar las frecuencias para los autobuses regulares que llegan a Favàritx, al igual que las lanzaderas que llevarán a residentes y turistas hasta los desvíos a las playas y al propio faro.

El objetivo final, a largo plazo, es que el acceso al faro de Favàritx solo sea accesible en un bus lanzadera durante los doces meses del año. Con este propósito inicia el Consell la primera fase de las actuaciones en este paraje natural que consistirá en la construcción del parking, según ha explicado este viernes con el conseller de Medio Ambiente, Josep Juaneda, en las antiguas baterías militares adquiridas por la institución insular el año pasado.

Al inicio de la próxima temporada

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El proyecto, para el que ya se ha solicitado el pertinente informe de repercusiones ambientales, tiene como prioridad el avance de las obras para que el nuevo estacionamiento esté disponible al inicio de la temporada. De esta forma se cerraría el que se utiliza en la actualidad al otro lado de la carretera.

«Queremos que Favàritx sea otro ejemplo de gestión sostenible de espacio natural para fomentar la movilidad colectiva y compatibilizar la actividad humana con la conservación del territorio», ha destacado el conseller, acompañado por los directores insulares, Isaac Olives, de proyectos sostenibles, y Elena Vílchez, de Carreteras.

Baños y un albergue en el futuro

Una vez concluido el parking y una zona de baños y atención a los visitantes, para el que ya se han iniciado el cierre del perímetro y la restauración del tramo de paret seca derruido, las siguientes fases incorporarán un albergue juvenil, susceptible de ser utilizado por quienes recorran el Camí de Cavalls. También está incluido en el plan de usos la posibilidad de habilitar un bar o cantina y un centro de interpretación de la naturaleza.

El Consell adquirió la zona de la antigua batería militar de Favàrixt al Ministerio de Defensa tras un pago de 856.1297 euros.