Se analizará el número de amarres, fondeos e intensidad de uso de rampas de varada, así como también las otras actividades náuticas que se llevan a cabo en el interior de la bahía.

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La Conselleria de Medio Ambiente y Territorio ha adjudicado al Instituto Menorquín de Estudios (IME) y el Observatorio Socioambiental de Menorca (Obsam) el contrato para realizar un estudio de capacidad de carga ecológica de la bahía de Fornells.

Desde la Conselleria han explicado este miércoles que esta capacidad de carga, relacionada con los impactos en el ecosistema y los cambios que los pueden afectar, se tiene que entender como el máximo nivel de uso que puede soportar un ecosistema antes de su deterioro ecológico.

De este modo, han subrayado que el objetivo es conocer, no solo el número máximo de amarres y fondeos de la zona, sino con qué intensidad se pueden asumir estos usos sin poner en riesgo el mantenimiento ecológico de la bahía. Los resultados servirán, también, para redactar el Plan de gestión Red Natura 2000 de la costa norte de Menorca.

Los trabajos consistirán en una primera etapa de recolección de datos, que tiene una duración prevista de siete meses, y una segunda, de elaboración de informe del estudio, que tendrá una duración aproximada de cinco meses. Asimismo, los resultados se tendrán que presentar públicamente una vez finalizado el estudio.

Para el establecimiento de la capacidad de carga ecológica se evaluará, previamente, el estado de conservación de los hábitats marinos de interés comunitario y de las principales comunidades marinas que los conforman, así como también de las especies marinas clave en el funcionamiento del ecosistema de la bahía. La metodología del estudio estará adaptada a las condiciones ecológicas y a la distribución temporal de presiones y usos del ámbito de estudio.

Concretamente, se centrará en el número de amarres, fondeos e intensidad de uso de rampas de varada, así como también de las otras actividades náuticas que se llevan a cabo en el interior de la bahía con el fin de determinar si esta puede asumir ecológicamente todos estos usos con la intensidad actual.

Por otro lado, el estudio también analizará si los flujos de navegación que se generan a partir de estos usos que acoge la bahía están poniendo en riesgo el mantenimiento, a largo plazo, de un estado de conservación favorable de los hábitats y las especies de interés comunitario, así como también otros comunidades marinas relevantes, del entorno de la bahía, es decir del resto del LIC Área Marina norte de Menorca y de la Zona Especial de Conservación (ZEC) Punta Redona - Arenal d'en Castell.

Estos resultados permitirán establecer posteriormente a través del Plan de gestión las medidas necesarias para poder garantizar la conservación ecológica de la zona.