La calle Duc de Crillon se mantiene abierta al tráfico para asegurar una buena movilidad | Gemma Andreu

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Este lunes han empezado en Es Castell las obras que servirán para convertir el antiguo cuartel del Duque de Crillón en la nueva residencia geriátrica y centro de día, un equipamiento largamente esperado en el municipio.

Las obras tienen un plazo de ejecución de entre 18 y 24 meses, que empezó a contar con la firma del acta de replanteo el pasado mes de julio. Una de las afectaciones más visibles en esta primera fase de las obras es la pérdida de una treintena de plazas de aparcamiento en la calle Duc de Crillon, en la parte posterior del edificio, donde se han tenido que suprimir los estacionamientos del lado más cercano a la caserna, aunque se mantendrá abierta la circulación de vehículos para minimizar el impacto en la movilidad dentro del núcleo urbano.

Previsiblemente, esta situación se prolongará hasta finales de año, y luego será necesario ampliar la zona de ocupación de la parte trasera del inmueble, trasplantando los árboles de los extremos de la isleta central de la calle Duc de Crillon para ganar espacio para los trabajos, y garantizando que los vehículos puedan seguir circulando.

En esta primera fase de las obras, las tareas se centrarán en la demolición y desmontaje del interior del edificio y a principios del año que viene se prevé iniciar los trabajos en la cubierta, dependiendo siempre de las condiciones meteorológicas.

Reforma

Las obras de la nueva residencia fueron adjudicadas por un importe de 6,55 millones de euros. El nuevo centro contará con 53 plazas residenciales para personas mayores en situación de dependencia y 15 plazas en el centro de día. El proyecto de reforma prevé conservar la estructura original del edificio.