El presidente, Adolfo Vilafranca, ha comparecido junto a la vicepresidenta Carmen Reynés, pero no así con la consellera de Vox.

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El presidente del Consell de Menorca, Adolfo Vilafranca, ha arremetido contra los anteriores responsables del gobierno insular en el balance de sus primeros cien días al frente de la institución. Asegura haber recibido una herencia de «anuncios vacíos, parálisis y dejadez en todos los ámbitos». Pese a comparecer sin su socia de gobierno, la consellera de Vox Maite de Medrano, el líder popular ha defendido que el pacto «funciona, no hay nada negativo y cumplimos nuestros objetivos».

Vilafranca ha defendido su trabajo «honesto» frente a departamentos que según sus palabras estaban «paralizados» como el de Movilidad, que hallaron con una huelga en el servicio de ITV y unas concesiones de autobuses caducadas que impiden por ahora mejorar el servicio. También ha acusado a la anterior presidenta y responsable de Turismo, Susana Mora de «haber dejado perder» las conexiones aéreas de este próximo invierno con Londres y París. «Estos acuerdos se tienen que negociar con más de un año de antelación y se hace difícil ahora hallar soluciones a corto plazo», ha manifestado.

Tampoco estaba encargado, según ha dicho, el estudio de capacidad de carga para fijar el límite de plazas turísticas que puede albergar Menorca, y que debería haberse incorporado al Plan Territorial para poder levantar la moratoria vigente. El presidente ha relatado, asimismo, que estaban sin liquidar las obras del Castellet de Sa Granja y había empresas sin cobrar, un proyecto inexistente para construir el hub agroalimentario a financiar con fondos europeos, no se habían tramitado los convenios con el Estado para ceder 1,5 millones al Ibavi para construir vivienda social, la depuradora del Llatzeret está estropeada y el dispositivo para la recogida de basura puerta a puerta en los comercios era insuficiente.

La compra del Aeroclub, pendiente de justificar

El presidente también ha aludido a las carencias del expediente para asumir la compra de las instalaciones del Aeroclub al Ministerio de Defensa, que ahora deben tasarse y justificarse para decidir si se tira adelante con la operación. En cuanto al proyecto para la reforma de la Illa Plana, se ha tenido que modificar porque solo preveía la reforma de la mitad de la nave por falta de recursos. La institución tampoco se había personado como afectada en la causa judicial abierta por la presunta estafa en las ayudas concedidas a una bailarina de danza oriental.

Entre los logros de sus primeros cien días de gobierno, Adolfo Vilafranca ha destacado la declaración de la Menorca Talayótica como Patrimonio Mundial, para lo que ha sido necesario un último impulso de trabajo diplomático, o la celebración de los 30 años de la Reserva de Biosfera. No ha citado, en cambio, nada relativo al despliegue de la Ley aprobada a principios de este año en el Parlament y en particular de la posible limitación a la entrada de coches el próximo verano.

En cuanto a su balance de gestión, ha citado la gratuidad de las escoletes de 0 a 3 años cofinanciada junto al Govern, el fin de la cita previa, la restricción del teletrabajo para los funcionarios del Consell, la ampliación de la partida de las ayudas al Contracte Agrari de la Reserva de Biosfera o el compromiso de invertir 1,5 millones en la pista de atletismo de Maó, entre otros.

Auditorías del Consell y sus organismos

Como novedad, el Consell de Menorca incluirá el plan de auditorías en la propia institución y en sus organismos autónomos, una fiscalización complementaria a la que realiza actualmente el departamento de intervención. También se ha comprometido a elaborar junto al Govern un plan de infraestructuras de agua pendientes de mejorar o construir, un nuevo plan director de carreteras y los proyectos pendientes para completar la reforma de la general

El apunte

Dos polémicas: la 'imposición' del pacto desde Palma y la fiesta del Llatzeret

La gestación del pacto de gobierno entre PP y Vox fue, precisamente, el primer frente que abrieron los partidos de la oposición, PSOE y Més per Menorca, nada más tomar posesión el nuevo ejecutivo insular en el mes de julio. De hecho, la intención inicial de los populares era gobernar en minoría, hasta que el acuerdo suscrito a nivel autonómico para dejar a Vox fuera del Govern de Marga Prohens incluyó la cesión de áreas a Vox en los consells de Mallorca y Menorca.

La otra polémica que ha tenido que afrontar Adolfo Vilafranca en estos primeros cien días de gobierno ha sido la fiesta privada de cumpleaños en el Llatzeret que la directora insular Marta Febrer organizó para su hija. Se trataba del uso indebido de un equipamiento público con fines particulares. Fue el presidente quien, de forma personal, decidió zanjar la crisis ordenando su cese.