Vista del edificio del geriátrico de Sant Lluís. | Gemma Andreu

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Las obras de reforma y ampliación de la residencia geriátrica de Sant Lluís, que permitirán acondicionar la segunda planta del edificio para ofrecer veinte nuevas plazas, han dejado todo el equipamiento sin calefacción.

El fallo general provocado por los nuevos equipos que se han instalado en la parte nueva, que todavía no ha entrado en servicio, se ha detectado estos últimos días con la llegada del frío. Como medida de emergencia se han comprado radiadores, mientras se busca una solución definitiva. La situación ha provocado el descontento de algunas familias y desde el Ayuntamiento han anunciado que se ha convocado una reunión con los familiares de los residentes este lunes, aunque no han querido ofrecer explicaciones al ser preguntados por este diario. Desde el grupo Hestia, que gestiona el centro, también han declinado hacer comentarios.