Billetes de 20 y 50 euros en una imagen de archivo. | EUROPA PRESS

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El juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº1 de Maó ha dictado el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (BEPI) a una mujer de Es Castell que había contraído una deuda de 59.493 euros.

Esta menorquina había solicitado un crédito que, una vez terminado de pagar, le fue ampliado. Así pues, solicitó un nuevo crédito a su nombre. Su padre la ayudaba abonando la mitad del importe hasta que en un momento dado éste dejó de pagar. Por tanto, la exonerada no pudo seguir haciéndose cargo de la parte de su progenitor.

Al ver que la situación se volvía cada vez más insostenible, se vio obligada a acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad. Según afirman desde el bufete Repara Tu Deuda Abogados, «este mecanismo está pensado para que las personas físicas, incluyendo a los autónomos, puedan cancelar su deudas». De este modo, la mujer pudo dejar liquidada su deuda.