TW
0

El pasado 3 de Octubre analizaba la situación menorquina, respecto al paro y las afiliaciones a la S.S.; por supuesto no voy a referirme a datos concretos, pero sí que me gustaría, apreciado lector, destacar que las cifras son optimistas, ya que el primero lleva dos años seguidos bajando y por el contrario las afiliaciones a la S.S. van aumentando, o sea, que vamos por buen camino para la recuperación económica insular. Se tendría que hacer un verdadero esfuerzo para alargar la temporada turística, cuyo talón de Aquiles es la estacionalidad y el otro esfuerzo debe ser en la creación de empleo, con un trabajo digno y de calidad.

Paseando por el puerto de Mahón, dirección al Fonduco, pasé por delante del Hostal Miramar y terminé en el antiguo Restaurante Rocamar, los dos cerrados desde hace varios años, con un aspecto indigno que no se lo merece nuestro preciado puerto. El Rocamar en su día fue un icono de la restauración de nuestro puerto. Me vino a la memoria que en los años 80 con motivo de su rehabilitación, coincidieron dos periodistas nacionales expertos en gastronomía, Luis Bettonica – invitado por los hermanos Borras – y Xavier Domingo, invitado por un club de gourmets mahonés, ya desaparecido desde hace años. En cuanto a los periodistas, Bettonica falleció en el año 2007 y Domingo en el 96… DEP. Recuerdo tres cosas de este último, era un amante de los cigarros habanos, que uno de sus platos favoritos era el arroz con bacalao y cuando llegamos al Rocamar, que estábamos invitados, le ofrecieron una copa de vino tinto – no digo la bodega para no herir susceptibilidades – la rehusó diciendo que prefería cerveza a un vino de poca calidad... Vatuadell cent llamps, los que le acompañábamos nos quedamos de piedra, mirando hacia otro lado.

Cristino Álvarez, de la Real Academia de Gastronomía decía hace pocos días en el ABC.es: "Xavier revolucionó el cotarro, llamó a las cosas por su nombre, separó paja de grano, arremetió contra la rutina y la falta de imaginación en la cocina pública… Él abrió la puerta por la que, a renglón seguido, entramos quienes empezábamos entonces nuestra andadura. Y su ejemplo debería perdurar. Por desgracia, pocos nos acordamos ya de él…Pero, según confesión propia, como más le gustaba el bacalao era con arroz. Un arroz de bacalao: sabía que el arroz es lo importante. Lo haremos con las partes delgadas del lomo del bacalao, desprovistas de sal, espinas y pieles; éstas las usaremos al hacer el caldo de verduras, para ganar gelatinosidad. Sofrito de ajo, puerro, pimiento y calabacín. Luego, arroz bomba. Rehogamos, mojamos con vino blanco y añadimos tres partes de caldo por una de arroz. Unos guisantitos caen muy bien aquí. Cuando estimemos que faltan tres o cuatro minutos para que esté el arroz, añadimos el bacalao. Breve reposo… y ahí tienen ustedes un gran arroz, tan grande como el propio Xavier Domingo." (sic) No sé ustedes pero lo que es a mí me está entrando un hambre... Y que conste que no hago promoción de ningún cap de setmana de mostra de cuina menorquina, que tan de moda se han puesto en los últimos tiempos.

Excursión de retorno, dirección sa Colársega, por el camino observamos que muchos locales comerciales – restauración principalmente – ya han echado el cierre, como vulgarmente se dice, acabado septiembre, -que trabajen los otros...- y respeto este tipo de decisiones, ya que cada uno en su casa hace lo que le viene en gana.

La consellera Pilar Pons, con respecto a los datos del paro-ocupación, manifestaba: "tenemos que seguir con los esfuerzos, potenciando la colaboración público-privada".

Por muchos Foros sobre el puerto, que el talón de Aquiles de la economía menorquina es la estacionalidad, etcétera, a final nos damos cuenta que el "esfuerzo" lo hacen los empresarios que mantienen abierto sus locales todo el año, pagando religiosamente, las nóminas, sus impuestos y así colaborando a que el paro no sea tan malo en invierno.