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La noticia sobre la recogida de firmas de la Dra. Tamara Contreras, anterior directora médica del hospital Mateu Orfila de Mahón, con la que acabar con las guardias médicas de 24 horas y que hasta el momento llega a más de 66.000 firmas, me ha producido sentimientos encontrados. Primero, de satisfacción, que se saque a la luz esta anomalía dada la importancia del problema, yo diría que un problema de salud pública; y segundo, de quien sea la iniciativa, una anterior directora médica del hospital Mateu Orfila y actualmente especialista en activo que trabaja en cuidados intensivos (UCI), y no de un médico de puerta de un servicio de urgencias hospitalario.

Primero, porque la persona de quien proviene la iniciativa es conocedora del problema y habiendo podido solucionarlo por su cargo no lo hizo o no pudo hacerlo; y segundo, la carga laboral de la UCI en esta isla salvo momentos puntuales no creo sea el mejor ejemplo. Aunque por lo que diremos también es sintomático que esta iniciativa no haya provenido del mismo personal de los servicios de urgencias hospitalarios o que no haya sido una preocupación hasta el momento, de los sindicatos.

Personalmente, por mi pertenencia al antiguo y extinto cuerpo nacional de Médicos Titulares tengo conocimiento de lo que significan las guardias y las    jornadas de 24 horas y en este sentido personalmente me viene al recuerdo una anécdota, que enlaza con el problema, de mi primer destino como médico titular en la casa de socorros de Lérida (antiguos centros de urgencias de los antiguos padrones de beneficiencia municipal), en la que ante una asistencia a una mujer a las 3 de la mañana le espeté inadecuadamente, y sin querer: y ¡por esto me despierta a esta hora!, a lo que me contestó la paciente, perdone usted, pero tengo entendido que «cuando se trabaja no se duerme». Y tenía razón. Y es que este es el verdadero problema de las guardias médicas de 24 horas. Que se entiende falsamente que el médico estará en activo al 100% las 24 horas y por ello se le gratifica en la actualidad con un día de permiso post guardia. Lo que crea una gran confusión y cronifica en mi opinión el problema sin poder darle una solución.

Y es que este es el verdadero problema de las guardias médicas de 24 horas, que es imposible    estar todo este tiempo sin conciliar el sueño mínimamente, aunque se duerma mal, de    ahí que en los Servicios de Urgencia se establezcan turnos de descanso (un eufemismo), y esto nos lleva a otra cosa, que es la diferencia entre la asistencia de noche y de día por la calidad y cantidad del personal en activo. Una    calidad nocturna que se resiente en las horas de espera del paciente,    en las pruebas o consultas    para tal cual especialista que está «descansando», con lo que supone un riesgo para la salud del enfermo; y que solo por este hecho, reducir el tiempo de guardia a 12 horas hace que se resuelva este problema de inequidad en la atención y se pueda mantener la misma calidad en la asistencia de día y de noche.

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Y esto lleva a lo que realmente me ha motivado a escribir este artículo que es el papel de los especialistas de Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC) en formación, de los médicos internos residentes (MIR) que están aprendiendo, que están haciendo su especialidad, que llegan a entrar dentro de estas «ruedas del sueño», de tal modo que pueda darse el caso que puedan quedarse solos de noche, con el riesgo para ellos y para el paciente; y lo digo y lo he escrito en alguna ocasión, tras casi treinta años de formar a estos especialistas, que a estas horas la incertidumbre en un caso clínico problemático en estos profesionales puede dar pie a mantenerlo hasta que el siguiente compañero se despierte o a solicitar la ayuda de un compañero tutor sea del equipo o sea un especialista, unas consultas que muchas veces, sea por miedo a molestar -despertar- o de quedar mal, pueden demorarse o no realizarse.

Y es que las guardias médicas de 24 horas, al menos en los especialistas MIR, suponen un mal funcionamiento conocido y consentido por todas las partes, habida cuenta los incentivos que conllevan: el económico (son retribuidas) y el día de libranza post guardia, pero no deja de ser en mi opinión una grave anomalía que distorsiona e influye en la formación del residente (pierde medio año de los cuatro en formación solo por la post guardia que no acuden al Centro de Salud) y aumenta los riesgos propios y del paciente. La realidad actual es que cada vez son más los recién acabados MIR en MFyC que prefieren trabajar en los servicios de urgencias antes que en los Centros de Salud, por algo será.

Turnos de 8-12 horas (como los de enfermería y en la mayoría de países) al tiempo que son más eficientes (se evita la libranza post guardia), y en mi opinión precisa menos personal en general (las plantillas de los actuales equipos    hospitalarios se crearon justamente a partir de la introducción de la    post guardia), evitan el cansancio, evitan la necesidad de dormir,... mejorando a la postre la seguridad del paciente, del médico de urgencias y del residente de MFyC.

Interesante iniciativa, espero que tenga éxito.