La reunión de los ministros de Interior y Justicia de la Unión Europea ha finalizado con el acuerdo de reforzar los controles en las fronteras de cada país. Los ataques yihadistas en París han marcado un punto de inflexión para la libre circulación de las personas en los países comunitarios. El terrorismo cuestiona y deteriora las frágiles bases de la construcción de Europa.

Los asesinatos de París han evidenciado fallos de coordinación policial, falta de un eficaz intercambio de información entre los diferentes estados miembros sobre la detección y movimientos de individuos pertenecientes a organizaciones radicalizadas. Algunos de los cabecillas que mataron en parís se pudieron trasladar impunemente desde Bélgica, donde estaban identificados como individuos peligrosos. ¿Habría evitado un eficaz intercambio de datos la masacre del 13 de noviembre, con 130 víctimas?

Los 28 países de la UE han de garantizar la libre circulación de bienes y personas lo que exige un trabajo policial conjunto y riguroso. Defender los avances y derechos de la construcción europea no puede ser frenado por los ataques terroristas, que han de ser combatidos con inteligencia y más determinación.