Al cumplirse un año del gran apagón que durante 56 horas dejó sin electricidad a 38.000 usuarios de Menorca, Red Eléctrica prosigue las obras del nuevo enlace submarino, cuya entrada en servicio anuncia ahora para el segundo semestre del 2020. Durante estos doce meses se ha demorado el ‘plan antiapagón’, o sea, las medidas de contingencia para aportar garantías al suministro y minimizar los efectos de otro fallo a gran escala. No es admisible el retraso en aprobar estas medidas al seguir Menorca en situación de precariedad energética.

Mañana, por primera vez, el Ministerio de Transición Ecológica acudirá a la ‘comisión antiapagón’ y anunciará si levanta el bloqueo a los generadores de refuerzo, anunciados por la ministra Teresa Ribera en noviembre del 2018, y cuyo coste se cifra hoy en unos tres millones de euros.

Los menorquines que permanecieron a oscuras durante aquellas interminables 56 horas –con los perjuicios para empresas, comercios, bares y restaurantes- no han sido indemnizados porque Red Eléctrica se acogió a que el ‘cap de fibló’ fue una causa de fuerza mayor. Pero, como afirmó el conseller de Transición Energética, Juan Pedro Yllanes, el jueves en el Parlament, la compañía que preside Jordi Sevilla tenía que haber demostrado un gesto con Menorca. El Sr. Sevilla tiene la palabra.