La supresión de las restricciones más severas en Gran Bretaña por la pandemia favorecen las reservas del mercado británico hacia Balears. Otro tanto se espera que ocurra con  Alemania. Hay un hastío ciudadano generalizado al que los gobiernos europeos quieren dar respuesta, siempre que la situación sanitaria se pueda considerar controlada. La previsibilidad es uno de los factores determinantes para la recuperación del turismo en Balears, porque las incertidumbres frenan las reservas.

Es una circunstancia que resuelve Gran Bretaña junto a otros países en un plazo relativamente corto, el suficiente para afrontar la temporada media y alta con un margen temporal aceptable; más teniendo en cuenta que este año la Semana Santa no llega hasta el mes de abril.

El impacto más inmediato será la reapertura de hoteles, comercios y restaurantes, una vez se asegure la conectividad aérea. En la coyuntura actual, mientras la Covid tiende a remitir, quedan abiertas las consecuencias del todavía hipotético conflicto entre Rusia y los países occidentales a cuenta de la invasión de Ucrania. De momento, la tensión es dialéctica, una partida de ajedrez en la que hay más intereses geoestratégicos y económicos que una voluntad real expansionista de Rusia. A tenor del comportamiento del turismo, no se espera que renuncie a unas vacaciones al sol.