La prueba piloto con un nuevo modelo de Obligación de Servicio Público en el trayecto Menorca-Barcelona, anunciada en enero de 2021 por el entonces conseller de Movilidad, Marc Pons, aún no se ha llevado a cabo.

Consiste en «un sistema híbrido que conjuga una tarifa de referencia con la posibilidad de aplicar tarifas flexibles, que será propuesta como una experiencia piloto para analizar este nuevo sistema», según explicó Marc Pons, que añadió: «es una solución para todo el año, que tiene como objetivo prioritario proteger a los usuarios de la subida constante de precios pero también pretende evitar las tarifas abusivas en momentos de alta demanda o en compras sin mucha antelación, así como favorecer la competitividad económica de Menorca con Barcelona garantizando unas frecuencias mínimas durante la temporada de invierno».

Todo esto ha quedado en palabras y anuncios, como ha tenido que admitir la presidenta del Govern, Francina Armengol, en el pleno del Parlament en respuesta a Més per Menorca. La covid no puede ser esgrimida para pretender justificar lo que constituye un evidente incumplimiento del Govern y del Ministerio de Transportes.