El desembarco de miles de jóvenes y adolescentes preludia el inicio de las fiestas de Sant Joan, que no se pudieron celebrar el 2020 y las 2021 por las restricciones para impedir la propagación del coronavirus. Ahora, cuando se registra un nuevo repunte de    la pandemia, Ciutadella vive el ambiente de esta gran celebración, de origen religioso y raíz payesa porque sólo pueden ser jinetes de la colcada los l’amos, fills de l’amos i missatges, según los protocols transmitidos oralmente que rigen esta fiesta.

Desde hace semanas las instituciones -Ayuntamiento, Consell, Govern y dirección insular de la Administración del Estado- preparan el dispositivo de seguridad y controles para evitar que la masificación impida o altere    actos tan espectaculares como el Caragol des Born o los Jocs i ses Corregudes des Pla. Las aglomeraciones en unos espacios urbanos con capacidad limitada constituyen un evidente riesgo, que se acentúa con el consumo de alcohol. La gran fiesta de Ciutadella se debe celebrar con alegría, brillantez y seny. Deseamos un gran Sant Joan 2022, sin incidentes, que ponga de manifiesto el vigor de la gran expresión de identidad popular de Ciutadella. Sort i ventura, caixers i cavallers!