La decisión de la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, de congelar los precios de las vacaciones de la tercera edad del Imserso durante los dos próximos años, ha provocado que los hoteleros de Balears renuncien «porque, afirman, es inviable económicamente y afecta a la cuenta de resultados de las empresas».

Los empresarios, primero fueron los valencianos y después los de Balears, denuncian que abrir un hotel para alojar a turistas del Imserso hoy supone perder dinero con los precios que paga el Ministerio: 23,50 euros por día y por pensionista. El presidente de la Asociación Hotelera de Menorca, Luis P. Casals, declara que «no queremos que desaparezcan los viajes del Imserso, pero no podemos asumir extracostes y bonificaciones para mantenerlo». El escenario es complicado porque la comercialización de las plazas debe iniciarse en septiembre, como pretende la ministra Ione Belarra, que invoca la ‘normalidad total’ frente a la negativa de los hoteleros a participar. La ministra Belarra debe reaccionar y mejorar las condiciones que oferta actualmente a las empresas de alojamiento para salvar y dar continuidad a los viajes del Imserso. La congelación de precios y el impacto de la inflación deterioran aún más la baja rentabilidad de un programa cuyo futuro está ahora en manos del Gobierno.