Las imágenes y las informaciones que, desde el sábado, viene publicando «Es Diari» sobre los despojos de animales que se pudren con otros residuos y basura en el vertedero de Milà evidencian graves irregularidades y una mala gestión. Toneladas de estos restos cárnicos que deben ser incinerados acaban siendo enterrados. Ya ha quedado acreditado que estos restos de ganado muerto -desde vacas a cerdos así como otros residuos orgánicos de naturaleza animal- proceden de sacrificios llevados a cabo en matadero.

Mientras el Consell, primer responsable del Consorci de Residus de Menorca anuncia una investigación, la empresa gestora, UTE Es Milà, niega la autoría de estos vertidos que vulneran las normas sanitarias y de protección medioambiental en una zona próxima a s’Albufera des Grau, núcleo de la Reserva de la Biosfera. La preocupación y alarma social que está provocando estos hechos reclama explicaciones. Porque, ¿cómo es posible que, desde hace meses, toneladas de restos cárnicos no sean incinerados?, ¿cómo es posible que escapen del control los que acaban enterradas? El Consell debe concluir la investigación, informar a la opinión pública y aplicar medidas.