Mahón. Teatro Principal 23-12-2010. 10º Aniversario Formación Orquestal y Rondalla de la Academia Adagio - Jesús Carreras

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He aplazado, durante semanas escribir sobre varios temas que me picaban.
Me avengo al que escribió el proverbio con el que me valgo como cabecera de la presente xerradeta, y claro que sí que comulgo con su idea, deberán pasar por lo menos de veinte a treinta años para enterarnos si verdaderamente vale la pena la exagerada ley antitabaco.
No vayan a creer que para esta servidora lo del fumar es un placer, según letra del tango español escrita en 1922 por el inspiradísimo Félix Garzo y que él no menos popular músico Juan Viladomat Masanes compusiera. Precisamente cuanto concierne a este tema no es mi problema, no… qué va, ni fer-hi prop. Jamás fumé y, por el contrario en cierta ocasión, el internista de turno de la residencia Virgen de Monte Toro, en tono serio, mirar enfurruñado, me dirigió una severa mirada acompañada de una bronca de dalt de tot, diciéndome… "Señora, sus pulmones no pueden continuar espirando nicotina".

"¡Nicotina…!" Respondí yo… "no, no, señor, esta servidora jamás ha fumado", mas rápido que el trueno responde al relámpago, con voz alterada añadió… "¿acaso me negará que usted es fumadora?" "Efectivamente señor doctor, jamás he fumado". Se le abrieron los ojos , tanto, dando la sensación de que se le iban a escapar de la orbita visual…, al pobrecito doctor, la tesis del fumador no le cuadraba, para él uno más uno dejaban de ser dos.

Con el paso de los años, se ha sabido de la existencia del fumador pasivo.
El que sí fumaba com un carreter era el mecánico de la motora de La Mola, con su puro caliqueño, más torcido que el camino de Trepucó. O aquellos Toscanos que un amigo le mandaba desde Italia, rumbo Andorra, por aquello de los protocolos de llegada a la España del contrabando y que el presumía consumiéndolos con el anillo de papel, dibujada su bandera, escudos y colores. Su amigo y vecino, el doctor Agustín Doménech Landino, le regañaba diciéndole… Gori, al tanto amb es pulmons, no bovetgis… ¡Qué va. Él ni caso, o como los modernos, le entraba por una oreja y le salía en estéreo por la otra…!

A pesar de mi astenia tabaquera, el molestarme sobremanera el humo placentero para otros, jamás protesté hasta este momento en que la ministra…. Se le han cruzado los cables, tomando una medida tan drástica, que es incomprensible, no puede prohibirse tajantemente nada de nada, de lo contrario esta ordenanza se convierte en dictadura… y cómo quedamos, ¿en qué tiempos vivimos? ¿La Franquista, o la Zapatista? ¿La demócrata o la más pura dictatorial? Si esto es Democracia, que baje Dios y nos bendiga a todos.

Incomprensible que una ley ante lo que sea, disponga de los órganos principales como es en este caso. 1º.- Tabacalera y 2º estancos, máquinas expendedoras, etc. Si tanto daña el cigarrillo y la Pajín tanto quiere a sus compadres, lo primero que debe hacer es cerrar la fábrica de lo que tanto daña. Lo de ir a parar al paro cuantos trabajadores se dediquen a ello, no vindrà d'aquí. Los hijos del país ya no se espantan de nada.
Esto es fundamental, como también lo es que doce meses atrás se propusiera que los establecimientos, bares, restaurantes se gastaran un capital con separaciones para los fumadores.

En fin, no voy a decir más que los altibajos, los tonos oscuros que no pueden discernir si son negros, grises o Déu sap què no me van. Al pan pan y al vino vino, o hay tabaco o no hay tabaco, la salud dispone de propietario, los humanos deben estar suficientemente capacitados en saber si deben o no. Lo de la Pajín fa ganes de fer pixo, muy poco enteradita está la señora al permitir, los humos de las fábricas, ses poques que queden, las centrales nucleares con sus confusos cementerios, los gases que pululan por el aire, el paso de vehículos por la vía publica, y así podríamos extendernos a los que disfrutan de tantos privilegios concedidos.

Y mientras cabalgo sobre el mar revuelto de la cosa, me abruma el contemplar nuestro Mahón y no lloro, porque dejé de hacerlo hace tantísimo tiempo, que los surcos por donde bajaba el río de las lágrimas se obstruyeron y por mucho que quiera, no es posible lograrlo. De lo contrario, se convertiría en cascada, al observar lo que el pasado sábado vi desde una de las ventanas del viejo Dineret.

Llovía, un frió gélido, congelaba el alma del transeúnte, los coches iban bajando uno tras otros, por la calle de la Iglesia, al entrar en la plaza de la Constitución, o pla de Santa Maria, iban frenando, tal cual frena es caixer a su corcel antes de darle rienda suelta para jalear frente el ayuntamiento. ¿Que sucedía? ¿Dónde estacionarse? ¿Dónde dejar el automóvil, para ir a casa Vallés a comprar los dulces del fin de semana? Mientras otros, debían ir a recoger un edredón en La Fantasía. Los había que estaban deseosos de hacer un vino con un tapeo en el propio Dineret o en el American Bar. Se armó un batiburrillo de sones de claxon, mientras algunos se preguntaban la idea del ayuntamiento en beneficio de los transeúntes a la vez que proseguía la pregunta… ¿dónde estaban los viandantes? Ni uno, tan sólo chóferes desconcertados, por no poder pararse. Alguien murmuró… antes de eliminar los aparcamientos deberían haber permitido aparcar en la plaza de Alfonso III, amén de preparar un buen lugar donde dejar los coches. Parkings gratuitos, que el pueblo bien se lo merece de una vez por todas, basta ya de escurrir y saquear los bolsillos de los pobres españolitos, hartos de tanto saqueo, como dice el filatero ni en tiempos de los berberiscos se saqueó tanto.

Por ventura que la tarde del sábado fue tranquila y placentera frente el televisor, mirando el vídeo del festival del pasado 23 de diciembre llevada a cabo en nuestro coliseo, tan bien llevado por la nieta de aquel Domingo de la Rosabel y su esposa na Nina. El padre de Conchi Juanola, yerno de los anteriores supo continuar con la clientela de sus suegros, por algo na Dulce su mujer heredó las manitas que tenía su madre para preparar exquisitas y suculentas tapas. Fueron un matrimonio muy querido por todos.

Acordándome de la noche del 23 y que por no tener abuelas, ni nadie que pueda halagarme los oídos, a la vez que por ser mas vieja que s'esperó, no estoy avergonzada de que alguien me critique por echarme flores, voy a tirarme tantas que después tendré que barrer más de una hora, pero es igual, he perdut sa vergonya. Y la ocasión lo merece. La presentación, me va sortir redona, sin leer ni nada que se le parezca, improvisada al momento, por algo en años pasados realicé el curso de Dale Carnegie, algo que recomiendo se lleve a cabo.

Me alegré de una vez más salir en el escenario del Principal como presentadora, la quinta vez que me recaía tal honor y en aquel acto el orgullo de encontrarme para aquel requerimiento era de extrema alegría. 160 personas dispuestas a dar de sí todo cuanto habían aprendido y sabían ofreciéndolo a un público que llenó de cabo a rabo el teatro, nuestro Principal. Luis José Ferrer, director de la academia Adagio, junto a su esposa la profesora Micaela Galmés, festejaban el 10º aniversario de su escuela musical.

La formación orquestal y Rondalla de la academia Adagio, con la colaboración de la coral Casal de Gent Gran y Rondalla, coro del club Vidalba, escuela de danza Alba, la coral infantil de la Adagio y cantantes, deleitaron, nunca mejor dicho al lleno del magnífico público que acudió aplaudiendo con entusiasmo a lo largo de la noche. El tenor Manuel Carrasco, con su vestimenta de papá Noel, interpretando el villancico "Cascabel", mientras Marola Mercadal lo hacía con el popular "Los peces en el río". Fue Odón Camps es de sa cervesa Damm, con su potente voz, quien ofreció la bella melodía de "Navidades Blancas". La niña Maria Tudurí arrebató los mejores aplausos con varios cantos populares, mientras Ana Gomila nos hizo vibrar con "Noche de Paz". Imposible el citar a todos cuantos actuaron, entre ellos la poetisa Maria Guzmán, siempre tan inspirada. Y la belleza plástica de un grupo de bailarinas de ballet de la escuela Alba. Por cierto, no faltó ni la nieve, que desde uno de los palcos se iba deslizando sobre el entarimado, dando la sensación de que efectivamente había llegado la Navidad, junto a un precioso árbol preparado por el centro de jardinería Es Ficus. A lo largo de las actuaciones, Jesús Carreras fue gravando, lo que hace que en esta tarde noche del sábado me haya podido deleitar una vez con tan bello espectáculo.

Felicidades Luis, felicidades Micaela, por vuestro empeño en apoyar a tantas entidades merecedoras de solidaridad.