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Hace unos años ICM (Iniciativa Cívica Mahonesa) invitó a uno de sus Foros a la entonces, eurodiputada socialista Rosa Díez. La fui a recibir al Aeropuerto y en el trayecto hacia el Hotel le pregunté si conocía a algún socialista menorquín. Me describió a un "chico" que conoció algunos años atrás y que intuí debió ser Berto Moragues. También pregunté a Rosa, una persona moderada, por sus intenciones ya que en aquel entonces comenzaba a estar muy mal vista dentro de su partido por seguir, ella, fiel a los fundamentos del mismo y no haberse sometido al cambio radical pro nacionalista de la turba zapateril en el poder. La respuesta fue una sonrisa y el silencio. Aún faltaban unos meses para la fundación de UPyD.

Rosa no se extrañó en absoluto cuando le dije que el PSOE-Mahón (en manos del nacionalismo más cerril y rancio que, contra la opinión de muchos de sus afiliados, había cambiado el nombre oficial de nuestra ciudad para entregarlo a los secesionistas) había incluso emitido una nota a los medios informativos señalando que la presencia de "su" eurodiputada en Mahón no les concernía en absoluto. Un vano y ridículo intento de boicotear aquella conferencia que se saldó con un llenazo espectacular.

Durante el mandato de Rodríguez Zapatero el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) ha culminado su deriva nacionalista hasta extremos ridículos. Las consecuencias, perdido el poder, se van mostrando ahora en todo su esplendor. Aquel histórico partido nacional unido se ha transformado en una confederación de pequeños partidos desunidos y muchas veces enfrentados unos a otros. Así, mientras en Madrid, su secretario gral. rechaza el fantasmagórico "derecho a decidir", en Barcelona, su sucursal del PSC "mete" ese "derecho" en su programa electoral. (Será curioso ver la campaña que hará Rubalcaba en Barcelona para promocionar lo que rechaza en Madrid). Dividido en pequeñas facciones localistas (PSC, PSIB, PSE, PSG, PSA, etc.) los socialistas se desangran por la deriva nacionalista que le carcome desde hace ya años.

A nivel local, y durante esta pasada década, la Isla ha sido testigo de la genuflexión constante de los autodenominados socialistas obreros españoles ante los catalanistas pata negra del PSM hasta que incluso ya han conseguido mimetizarse con ellos. Lo volvimos a comprobar en el pasado Pleno del Ayuntamiento de Mahón cuando, en el cuarto punto del orden del día (cambio del nombre de la ciudad), su portavoz el Sr. Tur mutó una vez más en un radical defendiendo, como la misma prensa local apuntó, las falacias nacionalistas más puras. Muchos creyeron que, en ese punto, su intervención fue realmente lastimosa. Al salir del Ayuntamiento un viejo socialista mahonés, persona intachable, no podía disimular su disgusto y desilusión por el discurso que acababa de oír.

¿Cuándo entenderá el PSOE que su facturación en las últimas elecciones va disminuyendo porque sus votantes están hasta el mismísimo moño, hasta la nausea, de que quieran imitar y suplantar a los radicales nacionalistas? ¿Cuándo volverán a sentirse españoles? Hace unos días la prensa balear informaba de las protestas de un diputado socialista menorquín (antiguo ex vicepresidente del CIM) en el "Parlament" por el hecho de que un proyecto de ley había sido ¡tramitado en castellano!, que es lengua co-oficial en la Comunidad. ¿Pero es que no se dan cuenta de su error, de su tremendo error? Sí, el PSM se ha ligado al PSOE y se lo ha llevado a la cama. A su cama. El PSOE duerme con su mejor enemigo.