TW
0

El Ayuntamiento de Maó aprobó por unanimidad una nueva ordenanza sobre la concesión de subvenciones a entidades sociales, deportivas y culturales. Ha resultado polémica por el artículo 5.4, que se refiere a que no podrán ser subvencionadas actividades de carácter político o reivindicativo. Once colectivos de la Isla consideran que se pretende poner una mordaza y limitar la libertad de expresión y de crítica. Hay que indicar que la ordenanza se refiere a las actividades no a las entidades. Es evidente que no se va a subvencionar la organización de una manifestación o un acto de protesta. Tampoco sucede ahora. Si el Ayuntamiento denegara una subvención a un colectivo porque ha participado en un acto de protesta por algo que no tiene nada que ver con el objeto de la ayuda se estaría cometiendo una injusticia y seguramente se incumpliría la ley. El polémico artículo es prescindible. Puede haber actos culturales o artísticos en que se exprese una crítica a la administración y si entonces se produce un conflicto y se cuestiona la subvención tendrán razón quienes interpretan que ahora se pretende amordazar a las entidades. En un momento de reducción de las subvenciones no hacía falta alentar las polémicas colaterales.