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Llevamos ya muchos años compartiendo estos momentos de sábado en los que me regalas tu rato de café, de bocadillo o de lavabo, mientras intento estar a la altura de las expectativas. Y lo único que ha pasado, si lo piensas, es el tiempo. Ya no soy aquel joven que escribía con más descaro y más gracia que acierto, pero sí que sigo siendo el mismo con sus sueños, sus ilusiones y sus objetivos, ¿y tú?

Acabo de oír una frase que me ha derrumbado el artículo que te iba a escribir sobre dolores y creo que los dos vamos a salir ganando. ¿Te la digo? «Tranquilo, aún estás a tiempo». No sé cuál es tu sueño, tu ilusión o aquello que te motiva y te hace sentir tan vivo que a veces incluso duele. Pero si todavía no te has lanzado a por ello, «todavía estás a tiempo». A mis 36 he logrado casi todas las cosas que me he propuesto y estoy muy satisfecho de casi todo lo que hay detrás de mí cuando echo la vista atrás. Todavía me faltan objetivos que lograr -lo haré, no tengo ninguna duda- pero el hecho de tenerlos hace que tenga ambiciones, ilusiones y aspiraciones que son, en mi opinión, la mejor gasolina posible para alcanzar todo lo que quiera.

Y tú, ¿los tienes? Puede que alguien te haya dicho lo contrario a lo que estoy compartiendo contigo. «Que ya es demasiado tarde» o algo por el estilo. Ni puñetero caso, carajo. No hay mejor momento para empezar algo que ahora mismo. Ni ayer, ni luego. Ahora. Si esperas a que el tiempo mejore para salir a correr, por ejemplo, lo único que pasará será el tiempo. Si esperas a que el trabajo se rebaje para aprender a tocar la guitarra, lo único que se malgastará será el tiempo.

Tienes más posibilidades en tus manos y en tus decisiones que las que puedas buscar en horóscopos, astros y posos de té. Lo único que nos separa del sueño que queramos tener en la medida que lo podamos lograr es el tiempo que dedicamos a trabajar para lograrlo. Y, créeme, todavía estás a tiempo. No será fácil, por supuesto, porque las grandes victorias se reservan para aquellas personas que están dispuestas a dar su mejor versión para lograrlas.

Puede que hoy sea el mejor sábado posible para empezar a correr, para dejar de fumar o para hablarle a esa persona especial que hace que el tiempo se ralentice y suene de fondo una canción ñoña. Aún estás a tiempo de lograr lo que te propongas. Hoy sí… Mañana puede que sea tarde. Pero hoy podemos alcanzar todo lo que nos propongamos.   

dgelabertpetrus@gmail.com