El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, junto con el expresidente extremeño y candidato socialista a la presidencia del Senado, Guillermo Fernández Vara, (i); la expresidenta balear y candidata socialista a la presidencia del Congreso, Francina Armengol, (c) y la diputada socialista Cristina Narbona (d), presidenta de la Mesa de Edad del Congreso, este miércoles en los pasillos de la Cámara Baja. | Europa Press

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Este jueves puede ser el día de Armengol. Y también de Baleares. La expresidenta de las Islas tiene muchas probabilidades de acabar la jornada investida como presidenta del Congreso de los Diputados.

El PSOE realizó formalmente la candidatura de Armengol este martes y la cuestión se resolverá a lo largo de la mañana, al término de la Sesión Constitutiva de la XV Legislatura que tendrá lugar en el Congreso. Los diputados votarán las diferentes candidaturas de los Grupos para designar a los representantes de la Cámara Baja. Una cuestión para nada baladí. Quienes salgan elegidos serán los encargados de marca los plazos de la investidura, así como de anunciar formalmente el candidato del rey. De salir adelante la investidura y formalizarse Gobierno, los nueve miembros de la Mesa -y, en especial, su presidente o presidenta- seguirán teniendo un papel fundamental: controlarán el funcionamiento parlamentario, coordinarán las comisiones y aceptarán o no las preguntas e interpelaciones que las fuerzas políticas transmitan por escrito. Una gestión que se postula clave en una hemiciclo notablemente fragmentado y sin mayorías ni consensos mayoritarios aparentes.

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Baleares, en la primera línea de la política nacional

Con la posible investidura de Armengol como presidenta del Congreso, Baleares tiene este jueves la oportunidad de volver a la primera fila de la política nacional. Lo cierto es que la Comunidad cuenta con escasa representatividad en la liga nacional: ni ministros ni altos cargos del Ejecutivo proceden de las Islas. Sí los hubo tiempo atrás. Sin ir más lejos, el mismo cargo lo ocupó el socialista mallorquín Félix Pons, considerado uno de los políticos más destacados de la Transición. Fue ministro de Administraciones Públicas durante el segundo gobierno de Felipe González y en 1986, tras volver a ser elegido diputado de Baleares en el Congreso, fue elegido presidente de la Cámara Baja por una amplísima mayoría: 322 votos a favor de un total de 350. Mantuvo el cargo a lo largo de una década, hasta las elecciones generales de 1996.

Félix Pons en una imagen de archivo de 1998. Foto: Archivo UH.

El contrincante

La candidatura del Grupo Parlamentario Socialista es una de las opciones más plausibles, teniendo en cuenta la representatividad del partido en el Congreso. Sin embargo, Francina Armengol tendrá que superar los apoyos de la segunda propuesta con mayor peso, la del Partido Popular, con Cuca Gamarra como candidata a presidenta.

Un anuncio con intenciones

La apuesta de Pedro Sánchez por Armengol se daba por hecha desde hace días, aunque hasta este martes no se ha confirmado de manera oficial. La buena sintonía de la hasta hace poco presidenta de Baleares con ERC, PNV y el propio Carles Puigdemont ha sido decisiva para esta elección y es un pieza clave para conseguir el apoyo de los partidos catalanes a la investidura de Pedro Sánchez como presidente de Gobierno.