Encuentro del presidente Erdogan con el Consejo de Seguridad Nacional, un órgano reforzado tras el fallido golpe de estado del año pasado.

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El Ministerio del Interior de Turquía ha informado este lunes de que las fuerzas de seguridad han detenido a más de 1.200 personas por su supuesta pertenencia «a grupos terroristas», entre ellos la red del clérigo islamista Fetulá Gulen y Estado Islámico.

En concreto, 947 de los detenidos han sido encarcelados ante las sospechas de su pertenencia al movimiento del clérigo Fetulá Gulen, conocido como 'Hizmet', al que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, acusa de orquestar el golpe de Estado fallido de hace un año. Gulen, sin embargo, ha negado cualquier implicación.

Otras 205 personas han sido detenidas por ser sospechosos de tener relación con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que durante tres décadas ha protagonizado una insurgencia separatista contra la unidad de Turquía en un conflicto que se ha cobrado la vida de más de 40.000 personas.

Además, Interior ha comunicado que del total de detenidos, 49 de ellos lo han sido por las sospechas existentes acerca de sus lazos a Estado Islámico y también ha señalado que nueve personas han sido detenidas por su posible pertenencia a «grupos terroristas de izquierda».

Después del fallido golpe de Estado de 2016, las autoridades de Turquía han detenido a más de 50.000 personas y han cesado o inhabilitado a más de 150.000 de sus puestos en distintos ámbitos, tanto en el sector militar, como el en público y el privado.

Espacio aéreo

Además, el Gobierno turco ha decidido cerrar su espacio aéreo para todo vuelo que se dirija al Kurdistán autónomo iraquí o que haya despegado desde allí, en el marco de las sanciones impuestas tras el referéndum independentista del mes pasado.

«El Consejo de Ministros ha decidido cerrar el espacio aéreo turco para vuelos al Gobierno Autónomo del Norte de Irak», declaró el viceprimer ministro turco, Bekir Bozdag, en una rueda de prensa transmitida en directo por la cadena NTV.

«A partir de ahora no se puede volar a través de espacio aéreo turco a los aeropuertos ubicados en el Gobierno Autónomo del Norte de Irak. Y los vuelos que salgan desde allí no pueden utilizar el espacio aéreo turco», especificó Bozdag.

A finales del mes pasado, las aerolíneas turcas que volaban a Erbil y Suleimaniya ya suspendieron sus vuelos, por petición del Gobierno central iraquí, y la única conexión con el Kurdistán iraquí se hace ahora por el paso fronterizo de Habur, también llamado Ibrahim Jalil, en la provincia turca de Sirnak.

«El Consejo de Ministros ha decidido también iniciar el trabajo para transferir este paso fronterizo al Gobierno iraquí», dijo Bozdag, sin especificar más detalles.