Macron ha tenido que rectificar en algunas ocasiones por comentarios poco meditados que han causado una mala impresión en la ciudadanía. | Reuters

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El presidente francés, Emmanuel Macron, ha protagonizado una virulenta tormenta mediática al trascender este pasado martes que quiere «fastidiar» a las personas que no han recibido la vacuna contra el coronavirus en Francia como método preferido para luchar contra la pandemia de COVID. El aparente desliz saltó de forma cortante en un comentario coloquial, y en las últimas horas ha provocado la condena de la oposición a menos de cuatro meses de las próximas elecciones presidenciales.

Justo este pasado martes se conocieron los resultados del último barómetro electoral, que dieron a Macron una clara posición de cabeza. No obstante todo puede cambiar a fuerza de titulares estrambóticos que apelan al enfado de la ciudadanía, como la española acusando ya de forma notoria el llamado cansancio pandémico. En este contexto Éric Zemmour, la nueva esperanza ultra, se sitúa aun lejos del Elíseo con hasta tres nombres por delante, aunque las cosas pueden cambiar y mucho en las próximas semanas.

Cuáles son los comentarios que han encendido la mecha de la indignación. «A los no vacunados, realmente quiero fastidiarlos. Y así vamos a seguir haciéndolo, hasta el final. Esa es la estrategia», dijo Macron al diario Le Parisien en una entrevista publicada a última hora del martes. Hay que decir, a cuenta de estas expresiones, que el país galo puso en marcha el año pasado un pase sanitario similar a nuestro Pasaporte COVID, que en la práctica impide entrar en restaurantes, cafés y otros locales y espacios interiores a las personas que no acrediten un test PCR negativo o una prueba de vacunación. El gobierno quiere que sólo los vacunados tengan acceso al pase sanitario.

«No voy a mandarlos [a los no vacunados] a la cárcel, no voy a vacunar a la fuerza. Así que hay que decirles que, a partir del 15 de enero, ya no podrán ir al restaurante, no podrán tomar un café, ir al teatro, al cine». Macron usó la expresión «emmerder», de «merde» (mierda), que también puede traducirse como «enervar» y es considerada como «muy informal» por el diccionario francés Larousse, algo que provocó críticas inmediatas de sus rivales en las redes sociales.

Macron ha sido criticado en el pasado por comentarios improvisados que, según muchos franceses, resultaron arrogantes, cortantes o despectivos. Más tarde ha expresado su arrepentimiento en varias ocasiones. «Un presidente no debería decir eso», dijo en Twitter la líder de extrema derecha Marine Le Pen. «Emmanuel Macron es indigno de su cargo». En la entrevista, la primera de Macron este año 2022, el presidente también dijo que ha pensado presentarse a la reelección en abril, pero no anunció explícitamente su intención de presentarse. «Me gustaría hacerlo», dijo Macron. Como claro favorito en las encuestas, Macron aún no ha dicho oficialmente si se postulará a estos comicios, aunque sus lugartenientes ya están preparando su campaña.