La presidenta de la Comisión Europea expone las propuestas del ente para aprovechar la necesidad como una oportunidad de cambio y mejora. | Reuters

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La Comisión Europea ha propuesto este miércoles aumentar la participación de las centrales de carbón y las nucleares en el mix energético como parte del paquete de medidas REPower EU, que tiene como objetivo reducir la dependencia de los combustibles fósiles rusos en dos tercios durante el presente ejercicio para eliminar las importaciones de Moscú a final de la década. «Hoy, estamos llevando nuestra ambición a otro nivel para asegurarnos de que nos independicemos de los combustibles fósiles rusos lo antes posible», ha señalado la presidenta de Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, durante la presentación detallada del plan europeo.

Así el plan presentado por la Comisión Europea plantea reducir la participación de las centrales de ciclo combinado de gas en el mix energético sustituyéndolo por energía producida a partir de carbón, que aumentaría su participación a 100 Teravatios por hora (tWh), un 5 % más que en la actualidad, y por energía nuclear, hasta 44 tWh. Se trataría, según han explicado fuentes comunitarias, de una medida de carácter temporal que no se prevé que se extienda en el tiempo más allá de 15 años, aunque se desvía de la línea marcada previamente para reducir la participación de las centrales de carbón del mix energético para alcanzar el objetivo de que la UE sea central en carbono en 2050.

El plan consta de dos movimientos, uno en el que se use menos gas natural en una fase de transición, «por lo se podrías utilizar carbón un poco más de tiempo que tendría un impacto negativo en las emisiones y, en paralelo, se acelera la introducción de renovables, como solar, eólica y biometano, para alcanzar un equilibrio», ha explicado vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans. «No espero terminar este periodo con más emisiones», ha señalado el vicepresidente del Ejecutivo comunitario, que ha apuntado que al final «incluso podrían reducirse más» las emisiones.

Bruselas ha señalado que para ejecutar el plan REPower EU, la Unión Europea necesitará 210.000 millones de euros de inversión adicionales hasta 2027 de cara a aumentar la participación de renovables, diversificar el suministro energético de los proveedores a corto plazo y promover la eficiencia energética para cortar con la dependencia energética de Rusia. «Tomaremos medidas a corto plazo y a largo plazo que serán completadas en 2027», ha señalado Timmermans, que ha puesto el foco en el gran potencial para la solar, la eólica marina y el hidrógeno.

El plan presentado por el Ejecutivo comunitario propone aumentar la contribución de las energías renovables en el mix energético, de tal manera que plantea aumentar su participación del 40 % marcado actualmente para 2030 al 45 %, lo que se traduce en 1.236 GW de energías limpias para 2030 frente a los 1.067 planteados inicialmente en el paquete Fit for 55. «REPower EU nos ayudará a ahorrar más energía, acelerar la eliminación gradual de los combustibles fósiles y poner en marcha inversiones en una nueva escala», ha detallado von der Leyen, que ha añadido que acelerará transición hacia energías limpias.

A largo plazo, el Ejecutivo comunitario pretende que la energía solar y la eólica produzcan el 66 % de la electricidad del sistema en 2050, lo que supone duplicar la tasa desde el 33% actual. En este marco, la eólica represente el 31 % de la capacidad de producción de energía de la UE y el grueso, el 35 %, provenga de energía solar. En este sentido, la comisaria de Energía, Kadri Simson, ha explicado que la intención de Bruselas es que la instalación de paneles solares en los tejados en los próximos años se convierta en obligatoria.

De la financiación necesaria, entre 1.500 y 2.000 millones de euros se destinarán a construir oleoductos en los países de la UE más dependientes del crudo ruso, según ha aclarado fuentes comunitarias, y otros 10.000 millones de euros se destinarán a gas e infraestructuras de gas natural licuado. El grueso se destinará a impulsar la penetración de las energías renovables, hasta 113.000 millones de euros, de los cuales una partida de 27.000 millones de euros se invertirán en infraestructuras de hidrógeno.

Otros 29.000 millones de euros se invertirán en la mejora de las redes de distribución de electricidad, 56.000 millones a sistemas de eficiencia energética, 41.000 millones a impulsar la adaptación de la industria para reducir el consumo de combustibles fósiles y 37.000 millones a impulsar la producción de biometano para el final de la década. Bruselas presentará, en este marco, un instrumento de compras conjuntas de gas a nivel comunitario, que sigue el modelo aplicado a la compra conjunta de vacunas durante el COVID, y al que le ha abierto la puerta a la participación a países extracomunitarios como Ucrania, Moldavia o Georgia.

Con esta plataforma de compras conjuntas pretende mejorar el poder de negociación de la UE con los proveedores y evitar la competencia directa entre Estados miembros, si bien fuentes comunitarias han explicado que es una herramienta que no garantiza que una reducción de los precios del gas en el mercado eléctrico. La presidenta del Ejecutivo comunitario ha detallado en rueda de prensa que el plan movilizará 300.000 millones de euros de inversión, de los cuales 75.000 serán en forma de subvenciones y 225.000 a través de préstamos.

La Comisión ha abierto la puerta a que la financiación requerida para el plan REPower EU se canalice a través de del Plan de Recuperación y Resiliencia, recurriendo a los préstamos todavía no utilizados al amparo de este plan y cifrados en 225.000 millones de euros. Además, el plan contará con financiación adicional a cargo de los fondos de la Política Agrícola Común (PAC), de los Fondos de Cohesión o de la subasta de Comercio de Derecho de Emisiones.

El plan del Ejecutivo comunitario propone además, acelerar los permisos asociados a la instalación y conexión de los parques de renovables, que actualmente se dilatan entre los 4 años de la solar y los 9 de la eólica, agilizando el proceso a un plazo de un año y a través de la identificación previa de las áreas idóneas para la instalación de parques de renovables, sin renunciar a la protección medioambiental. La propuesta de Bruselas incluye acelerar la adopción combustibles alternativos de tal manera que se alcancen los 10.000 millones de toneladas de producción de hidrógeno renovable y una cifra similar para las importaciones de hidrógeno de cara a 2030. Además, la intención de la Comisión Europea es impulsar la producción de biometano a 35.000 millones de metros cúbicos para 2030 y establecer una industria alrededor al uso del biogás y el biometano para estimular la cadena de suministro de los gases renovables.