Una figura de cera de Johnson con el cartel de «vacante» en la puerta. | MADAME TUSSAUDS LONDON

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La carrera por resolver el liderazgo del gobernante Partido Conservador británico tras la dimisión de Boris Johnson empieza a perfilarse al surgir ayer más nombres de posibles candidatos, aunque todo apunta a que no habrá nuevo líder hasta después del verano. El esperado anuncio hecho por el jefe del Ejecutivo ante la debacle originada en su Gabinete por la estampida de más de 60 miembros del Ejecutivo hartos de su gestión, ha dejado al Reino Unido pendiente de la resolución de su futuro político.

Ante el obvio malestar que suscita entre la oposición y en gran parte del partido tory el hecho de que Johnson vaya a continuar gestionando el país de manera interina, un portavoz de Downing Street reiteró ayer que se «actuará en línea con la convención». Es decir, «(Johnson) sigue siendo primer ministro hasta que haya un nuevo líder del partido y el trabajo del Gobierno continuará mientras esto se produce», mantuvo esta fuente. El portavoz puntualizó que el premier en funciones «no se marchará para permitir que (el viceprimer ministro) Dominic Raab sea el primer ministro interino», como sugieren quienes ven totalmente contraproducente alargar la estancia de Johnson más de lo estrictamente imprescindible.

En este limbo gubernamental, el todavía jefe de Gobierno anunciará en las próximas horas más nombramientos de cargos ministeriales a fin de rellenar las vacantes dejadas por las renuncias en masa de los últimos días. La carrera que libran los aspirantes tories por suceder a Johnson –que se prevé muy abierta– da lugar a todo tipo de cábalas y no parece que vaya a resolverse hasta después del verano. Entre los últimos en sumarse figuran el titular de Transporte, Grant Shapps, y el presidente de la comisión parlamentaria de Asuntos Exteriores, Tom Tugendhat, que declaró anoche su interés con la promesa de dar un giro a la formación.

En un artículo publicado por The Daily Telegraph, Tugendhat, que ya ha recabado apoyos de varios colegas pese a su falta de experiencia gubernamental, promete «erradicar el reciente aumento de la cotización a la seguridad social, reducir el impuesto por combustible y levantar aranceles en importaciones extranjeras». Por su parte, Shapps ha sido descrito como «una gran opción» por su aliado y secretario de Estado en su cartera, Robert Courts, que se deshizo en elogios en declaraciones ayer a la BBC sobre el «sobresaliente trabajo» desempeñado por su jefe.

Parece más que probable que el diputado Jeremy Hunt –ex titular de Exteriores y de Sanidad– hará lo propio en los próximos días. A día de hoy, por los pasillos de Westminster hay también runrún sobre las intenciones del recién dimitido titular de Economía Rishi Sunak, la ministra de Asuntos Exteriores, Liz Truss, el ex responsable de Sanidad Sajid Javid, el titular de Defensa –y favorito en una reciente encuesta de opinión– Ben Wallace o el nuevo ministro de Economía, Nadhim Zahawi.