SEGURIDAD. Un soldado ecuatoriano vigila las calles cercanas a un centro comercial en Quito - Reuters

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El fiscal general de Ecuador, Washington Pesantez, ha iniciado el inicio de una investigación por la tentativa de asesinato del presidente, Rafael Correa, por las revueltas policiales de la semana pasada que desembocaron en un intento de golpe de Estado.
En opinión del magistrado, los miembros de la Policía Nacional que dispararon contra el coche en el que efectivos militares evacuaron a Correa del hospital en el que estuvo retenido durante unas doce horas, pudieron incurrir en un delito de tentativa de asesinato contra el mandatario.

Según indicó el funcionario, en estas pesquisas se analizará también la posible comisión de un delito de secuestro por impedir la salida de Correa del Hospital de la Policía Nacional donde fue trasladado tras sufrir un ataque de asfixia y resultar herido en la rodilla izquierda en el marco de las protestas.

"Vamos a investigar en profundidad el impedir que una persona pueda movilizarse libremente, peor aún el primer mandatario, eso se llama plagio o secuestro", dijo Pesántez en declaraciones recogidas por la agencia estatal de noticias ANDES.

Además, los agentes policiales que el pasado 30 de septiembre se manifestaron en la capital contra la llamada Ley de Servicio Público que elimina sus bonificaciones salariales, podrían ser acusados de insubordinación al mando jerárquico y conspiración.

Entre los cargos se encontraría también el de ataque a un medio público, debido a la ofensiva que varios agentes dirigieron contra la televisión estatal. "Pudimos ver cómo rompieron vidrios y ventanales y por poco atentan contra la integridad de periodistas, eso es un delito flagrante", aseveró.

Asimismo, Pesantez hizo un llamamiento "a la paz, al diálogo y al orden constitucional a los policías, oficiales y clases, que estaban siendo engañados por elementos ajenos a la institución", en referencia a los supuestos instigadores de la intentona golpista.