candidatos. La campaña ha hecho subir la tensión entre los dos - Archivo

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Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón acabaron ayer sus respectivas campañas por el liderazgo del PSOE buscando apoyos entre los indecisos que acuden hoy al congreso de Sevilla y en medio de un ambiente tenso marcado por las acusaciones de injerencias entre los delegados andaluces.

Todo está abierto en el cónclave socialista que mañana sábado tiene que elegir al sucesor de José Luis Rodríguez Zapatero al frente de la Secretaría General del partido y después decidir su nueva dirección para los próximos años.

Chacón se ha volcado con Andalucía -que cuenta con la delegación más numerosa, con 234 de los 956 socialistas con voz y voto en el congreso- para acabar su campaña y ayer tarde estuvo en Sevilla y tenía previsto acabar en Huelva.

En la capital andaluza, precisamente, se han recrudecido las tensiones entre los socialistas de esta comunidad, y el secretario provincial sevillano, José Antonio Viera, denunció que hay dirigentes del partido que han "atentado" contra la autonomía de las delegaciones y pidió que se deje votar en el congreso sin presiones "ilegales" e "inmorales".

Viera, que apoya a Rubalcaba, acusó directamente a la dirección andaluza de favorecer la candidatura de Chacón.

El presidente andaluz, José Antonio Griñán, no ha escapado de esta polémica y ante el apoyo explícito de cinco secretarios provinciales a Chacón insistió ayer en su neutralidad y recordóque otros ya hicieron público su respaldo a Rubalcaba.

Por la mañana, Rubalcaba había señalado que le parece "fatal" que haya dirigentes que atribuyan el apoyo de sus delegaciones a uno u otro en lugar de hablar individualmente, porque el voto de cada uno de los delegados es suyo y secreto. Y por la tarde, la número dos de Griñán, la secretaria de Organización del PSOE andaluz, Susana Díaz, hizo público tal y como se esperaba su apoyo a Chacón y aseguró que percibe un "sentir mayoritario" en la organización andaluza de respaldo a su candidatura.

Díaz hizo este anuncio en el acto sevillano de la candidata, que se limitó, en una breve alocución, a agradecer los "muchos" apoyos con los que cuenta.
"El congreso de Suresnes supuso la modernización del partido; el 35 congreso fue el de la democracia y el 38 congreso será el de la victoria de Andalucía en las elecciones del 25 de marzo", dijo Chacón, quien también sugirió que el sol que lucía en Sevilla "seguramente sea el signo de muchas cosas".

Rubalcaba tuvo su último acto a mediodía en Madrid, donde se reunió con un grupo de mujeres socialistas y afines al partido, entre ellas la feminista Amelia Valcárcel. Allí dijo que tiene "en la cabeza" elegir a una mujer como su "número dos".