Protestas. En contra del presidente Bashar al-Assad - Reuters

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El secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, aseguró ayer en El Cairo que hay "indicios que demuestran un cambio en la postura de China y Rusia hacia la crisis en Siria", países que hasta ahora han apoyado al régimen de Damasco.

En una rueda de prensa conjunta con el presidente de turno de la Asamblea General de la ONU, el catarí Nasir Abdulaziz al Naser, el dirigente del organismo panárabe defendió la iniciativa árabe para el traspaso del poder en Siria, que fue vetada por China y Rusia en el Consejo de Seguridad.

Al Arabi explicó que la propuesta de formar una fuerza de paz conjunta entre su organización y la ONU está "sobre la mesa" y será analizada en la conferencia de "Amigos de Siria", prevista el próximo 24 de febrero en Túnez.

En este sentido, añadió que mantiene un contacto continuo con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para nombrar un enviado especial para Siria conjunto de los dos organismos.

La citada misión estará compuesta, según Al Arabi, por un mayor número de efectivos que la anterior delegación enviada por la Liga Árabe, que suspendió su trabajo a finales del pasado enero por el incremento de la violencia.

Por su parte, Al Naser expresó su esperanza en que Consejo de Seguridad de la ONU "cumpla su papel", en alusión a que apruebe el envío de la fuerza de paz conjunta.

El catarí lamentó que esta institución ha quedado "bloqueada" ante la crisis siria, mientras que Al Arabi criticó el sistema de veto en ese órgano y abogó por que sea revisado.

Al Naser subrayó que los países árabes mantienen contactos con Rusia y China para que cambien su posición frente a Siria.

Estos países vetaron el pasado 4 de febrero una resolución de condena de la represión del régimen sirio contra los civiles en el Consejo de Seguridad.
continúa la violencia

Al menos 18 personas fallecieron ayer en Siria, la mayoría en el bastión opositor de Homs, en distintas acciones represoras de las tropas leales al régimen de Bachar al Asad, según un grupo opositor.

Los Comités de Coordinación Local informaron en un comunicado de la muerte de 13 personas en Homs, dos en la ciudad central de Hama, y una en Hasaka (este), Idleb (norte) y Duma (alrededores de Damasco), respectivamente.

En Bab Amro, uno de los barrios de Homs más castigados por la ofensiva del régimen de Al Asad, murieron al menos siete personas por los bombardeos y dos por los disparos efectuados por francotiradores.

Además, cuatro miembros de una misma familia -tres mujeres y un hombre- perecieron al impactar en su vivienda dos proyectiles en el barrio de Malab Baladi.
El bombardeo con proyectiles contra Homs es constante desde hace dos semanas y, en esta jornada, se intensificó contra el barrio de Ashira, en el que los "shabiha" (matones del régimen) están intentando irrumpir.