Rajoy. Afirma que ésta será la legislatura de las reformas - Reuters

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, defendió ayer la necesidad de adoptar "decisiones difíciles" por más que "en el corto plazo puedan dificultar la situación", ya que "controlar el gasto de las administraciones y reducir el déficit es una necesidad imperiosa y una obligación".

"Ésta va a ser la legislatura de las reformas" prometió el presidente del Gobierno ante las organizaciones empresariales y de autónomos, a las que citó en La Moncloa para presentarles el plan de pago a proveedores, a los que las administraciones adeudan unos 35.000 millones de euros.

Para Rajoy, "todo el mundo sabe que hay que reducir el gasto público", pero "es evidente que a casi nadie le gusta que el control le afecte personalmente o a su sector", por lo que el Gobierno trabaja en unos recortes "justos, razonables y equitativos".

Por ello, el 30 de marzo presentarán "unos presupuestos difíciles para tiempos difíciles" que incluirán una bajada media de los gastos ministeriales del 12 por ciento y un techo de gasto un 4,2 por ciento más bajo que el de un año antes.

La elaboración de estas cuentas estará basada en un objetivo máximo de déficit para 2012 del 5,8 por ciento del PIB, lo que implica una modificación al alza de la previsión del anterior Ejecutivo, que hablaba del 4,4 por ciento.

Pero a juicio del Gobierno del PP este cambio no supone un incumplimiento de lo pactado.

Al respecto, Rajoy envió el mensaje de que "tiene intención" de cumplir los compromisos europeos que el país ha asumido "voluntariamente", y por ello sus decisiones "irán en la línea marcada por el Consejo Europeo para España en 2009 y la propia Comisión Europea", es decir, "llegar al 3 por ciento en 2013".

Además, el presidente del Gobierno recordó a los emprendedores que deben tener en cuenta que las administraciones públicas gastaron 90.000 millones de euros más de lo que ingresaron en 2011 y por tanto "están absorbiendo el poco crédito que hay en el mercado en detrimento de las empresas y las familias".

"No se puede vivir en un país donde la gente no paga, y es mucho más difícil vivir en un país donde quien tiene que dar ejemplo, que es la Administración, tampoco lo hace", dijo Rajoy.

Con el fin de solucionarlo, el Gobierno ha puesto en marcha una operación "compleja" y "sin precedentes", que el presidente espera que funcione "con la mayor eficiencia y agilidad".

Se trata del fondo para la financiación de los pagos a proveedores, un crédito de 35.000 millones para el que el ICO aportará un 20 por ciento y que permitirá a los ayuntamientos y comunidades autónomas empezar a saldar sus deudas pendientes en mayo.

Tras recordar reformas ya en curso como la financiera o la del mercado laboral, entre las reformas estructurales pendientes Rajoy se refirió a la modificación de la ley de mutuas, y a la necesidad de corregir los 20.000 millones de euros de déficit de tarifa del sector eléctrico.

Rajoy aseguró que se siente obligado a tomar "decisiones importantes y a hacerlas a la vez" para así "remover los obstáculos para dar la vuelta a esta situación y conseguir que haya confianza y se genere inversión para recuperar el crecimiento económico y la creación de empleo".

"Son decisiones difíciles y algunas cuesta tomarlas, pero lo hacemos con la convicción de que es lo que necesita el país y de que hoy lo que más daño hace a España es no hacer nada", concluyó su intervención el presidente del Gobierno.