Una madre y sus tres hijos se trasladan con sus escasas pertenencias a una zona más segura - Reuters

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Las autoridades filipinas elevaron ayer a 92 el número de personas fallecidas por las fuertes lluvias caídas la semana pasada en el país y que afectaron a la capital, Manila.

El Consejo Nacional para la Reducción del Riesgo y la Gestión de Desastres Naturales (NDRRMC, por sus siglas en inglés) ha situado a la mayoría de las víctimas en la región de Luzón Central, donde han perdido la vida 38 personas. En la región metropolitana de Manila se ha registrado al menos 32 muertes, mientras que el resto están repartidas por otras tres regiones del centro y oeste del archipiélago.

Los datos del NDRRMC, recogidos por ABS-CBN News, reflejan que 66 de los fallecidos han muerto por ahogamiento, mientras que otros 12 han perdido la vida al quedar sepultados por corrimientos de tierra. En total, unos 3,45 millones de personas se han visto afectadas por las lluvias torrenciales y las inundaciones. De ellas, unas 410.000 aún seguían ayer por la mañana en centros de evacuación, según las cifras oficiales, que han confirmado daños en más de 8.600 viviendas de cinco regiones.

El Gobierno también ha hecho balance de los daños económicos causados por el monzón y ha cifrado en más de 616 millones de pesos (unos 12 millones de euros) los costes de las futuras reparaciones tanto en infraestructura como en agricultura.

Unas 40 zonas han sido declaradas en estado de calamidad por las autoridades, según el director ejecutivo del NDRRMC, Benito Ramos, que ha dicho que diversas zonas costeras siguen todavía inundadas.