Giménez Barriocanal - Archivo

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El número de declaraciones a favor de la Iglesia católica ha descendido en este último año en 97.786 y la cantidad total asignada a esta institución, en concepto del 0,7 por ciento del IRPF, se ha reducido también en 1,2 millones de euros, lo que supone un 0,49 por ciento menos que en el anterior ejercicio fiscal.

Así lo explicó ayer en una rueda de prensa el secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez Camino, quien calificó los datos de la asignación tributaria de 2011 a favor de la Iglesia de "moderadamente positivos" y añadió que esto puede considerarse "un buen dato" en estos momentos de grave crisis económica.

En la última declaración de la renta presentada en 2012 con datos de 2011, un total de 7.357.037 declaraciones fueron a favor de la Iglesia -un 34,83 por ciento del total- y la cantidad total recaudada ascendió a 247,1 millones de euros.

Según explicó el vicesecretario para Asuntos Económicos de la CEE, Fernando Giménez Barriocanal, teniendo en cuenta que el 23,24 por ciento de las declaraciones son conjuntas, se puede estimar que en torno a 9,1 millones de declarantes asignaron a favor de la Iglesia en 2011.

Además, subrayó que debido al contexto de crisis económica muchas personas han perdido su empleo, o han visto reducido su sueldo tanto que no llegan al mínimo obligatorio para realizar la declaración.

Se trata de unos 6,7 millones de contribuyentes, según los datos de Hacienda, que -indicó Martínez Camino- "aunque quieran no pueden declarar a favor de la Iglesia".

El secretario general de la CEE, no obstante, se mostró "satisfecho" por los datos que arroja la última declaración de la renta y ha recordado que en el ejercicio 2010 se había producido "el mayor incremento" de asignantes en 10 años, por lo que "este leve descenso supone ahora exactamente la mitad del crecimiento del año anterior".

Así, desde 2007, explicó, se ha producido un aumento de 873.857 declaraciones a favor de la Iglesia católica, aunque desde el año pasado, a pesar de aumentar el número de declarantes, ha descendido la cantidad total recaudada.

Martínez Camino recordó, en este sentido, que "marcar la casilla no cuesta nada y, sin embargo, rinde mucho" y ha reiterado el compromiso de la CEE por garantizar y mantener el sostenimiento de las actividades básicas de la Iglesia "en niveles de eficacia y austeridad semejantes a los que han venido siendo habituales hasta ahora".