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El secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, ha adelantado que el Gobierno quiere plantear a las comunidades autónomas que el próximo sistema de financiación, que tiene que renovarse el próximo año, sea elástico, para que los gobiernos regionales tengan capacidad para subir o bajar impuestos de modo que éstos sean "crecientes y sostenibles".

El Gobierno hará también públicas las balanzas fiscales para que haya transparencia en los flujos entre el Estado y las autonomías, aunque no pondrá más dinero en la financiación autonómica.

Beteta ha explicado, en una entrevista concedida a Europa Press, que en la última reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), celebrada el pasado miércoles, el Gobierno "invitó" a las comunidades autónomas a hacer sus peticiones sobre los "espacios fiscales" que quieren ocupar y la "capacidad" que podrían tener.

"El momento es el adecuado porque estamos saliendo de la recesión. Si hay elasticidad fiscal que permita que los ingresos sean crecientes y sostenibles, eso puede ayudar a concretar cuáles son los espacios fiscales y cuál es el adecuado reparto del conjunto de los recursos de las comunidades autónomas", ha señalado.

De este modo, el secretario de Estado ha concretado que el Gobierno va a trabajar con las comunidades en un modelo de financiación en el que las autonomías puedan tener una "capacidad fiscal adecuada que no afecte a la competitividad de la economía, que no rompa el mercado único, pero que al mismo tiempo permita avanzar en que haya servicios públicos de calidad y políticas fiscales diferentes". Es más, en su opinión, "los españoles tienen derecho a que sus políticos planteen no una política uniforme, sino políticas diferentes que se manifiesten en políticas de gasto que tienen que ser soportadas con los ingresos de ese territorio, no con la bolsa común".

Sin embargo, Beteta no ha querido avanzar qué impuestos en concreto se pueden ver afectados por esta elasticidad fiscal, aunque ha mencionado que uno de ellos podría ser los medioambientales: "No quiero avanzar nada por no limitar a nadie. Nuestro trabajo ahora es escuchar, trabajar con los expertos para que no den su óptica y lo debatiremos conjuntamente".

Optimismo

A su juicio, hay "bases para el optimismo" de cara a la negociación del nuevo modelo de financiación autonómica, pero ha dejado claro que de ahí al "realismo" hay "un paso". En este sentido, ha advertido de lo que hace falta es "buena voluntad de todas las partes y las ganas de llegar a un acuerdo".