Natalia de la Nuez y Juan Fernando López Aguilar, en una imagen de archivo

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Natalia de la Nuez, esposa de López Aguilar, precisó este miércoles en una entrevista publicada en Vanity Fair que no ha presentado ninguna denuncia contra su esposo sino que han sido las pesquisas policiales las que han hecho que el caso llegue al Supremo.

«Es un pobre atormentado. Me causa mucha compasión. Me pongo en su lugar y sé que lo debe estar pasando muy mal, pero yo ya no le puedo ayudar. Quiero que quede muy claro que yo no he denunciado a Juan y nunca le voy a denunciar. Ni yo ni nadie de mi familia», asevera.

Además señala, «No soy nada rencorosa y Juan es, probablemente, la persona que más he querido en mi vida, pero nuestra relación era insostenible. Hace un año y medio descubrí que había otra persona en su vida. Así que en octubre de 2014 presenté un convenio de divorcio. Tramitamos un convenio regulador, y en principio estábamos los dos de acuerdo pero luego Juan empezó a modificarlo. Pidió hasta 18 cambios: económicos, de visitas... Juan es muy perfeccionista. Ahora está en la fiscalía así que legalmente no estamos divorciados, aunque estamos separados desde el 10 de enero».

Sobre la denuncia que presentó su hijo mayor, fruto de una anterior relación, De la Nuez explica que «en este caso fue un error. Tenía un ojo morado a causa de un accidente doméstico tonto. Tengo dos hijos de cinco años y, tras una persecución, me di un golpe y se me puso el ojo negro».

Incendio

Sobre el pequeño incendio que hubo en su casa hace unas semanas, narra que «yo estaba sola en casa con mis hijos y, siempre que hay menores implicados, la policía elabora un informe sobre lo ocurrido preguntando a los vecinos. Los vecinos comentaron sus impresiones sobre nuestra relación. La policía se quedó sorprendida cuando los vecinos empezaron a hablar de malos tratos físicos y psicológicos. Hablan de lo que han visto. Entonces la policía está obligada a ponerlo en conocimiento de el juzgado de violencia de género. Pero no hay ninguna demanda por mi parte».