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El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha asegurado este miércoles que no tiene intención de reunirse con el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, y que los contactos que pueda haber entre ambos partidos correrán a cargo de los equipos negociadores.

Sánchez, en declaraciones en el programa «Las mañanas de Cuatro», ha rehusado el encuentro con Rajoy después de que éste anunciara el pasado lunes que le iba a telefonear esta semana para tratar de concertar una cita.

«Le digo a Rajoy que para hablar de investiduras, hay que hablar en los equipos negociadores. Vamos a seguir intentando construir esa mayoría parlamentaria que propicie que haya un gobierno de cambio», ha afirmado el dirigente socialista.

La última reunión entre Rajoy y Sánchez tuvo lugar en el Congreso el pasado día 12, donde mostraron su distanciamiento al no darse la mano en público antes de una cita que apenas duró media hora.

Sánchez ha insistido en que el PSOE no va a apoyar la investidura de Rajoy «ni de ningún otro candidato del PP», como se recogió en la resolución del Comité Federal socialista aprobada el pasado 28 de diciembre.

A su juicio, ambos partidos «no pueden conformar una coalición porque significaría eliminar la legítima alternativa que hay entre la derecha y la izquierda».

No obstante, ha vuelto a tender la mano al PP para dialogar sobre grandes asuntos de Estado.

Sánchez ha lamentado que en las veces en las que ha podido hablar con Rajoy desde que asumió la secretaría general del PSOE en julio de 2014, «desgraciadamente» no ha contado con su opinión en asuntos de relevancia como la reforma de la Constitución o la cuestión de Catalunya.

«En muchísimas cosas no me ha hecho caso», le ha reprochado el líder socialista.

Como ya le dijo la semana pasada durante el debate de investidura, Sánchez ha hecho hincapié en que Rajoy es «un tapón para la regeneración democrática y la renovación en el PP» ante los casos de corrupción que afectan a este partido.

«Rajoy está haciendo mucho daño a la democracia», ha subrayado Sánchez tras recordar que tendría que haber asumido su responsabilidad política por el caso del extesorero del PP Luis Bárcenas.

Sobre las tramas que afectan al PSOE, como el de los ERE en Andalucía en el que están involucrados los expresidentes andaluces Manuel Chaves y José Antonio Griñán, el secretario general ha señalado: «No me pesa, me duele».

Sin embargo, ha recordado que él ha sido siempre «impecable» cuando ha habido casos de corrupción de su partido.