Manifestantes se concentran cerca de la sede de la Audiencia Nacional donde comparece el presidente del Gobierno como testigo de la trama Gürtel. | Efe - Emilio Naranjo

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Un gran despliegue policial se ha establecido desde primera hora de la mañana en el entorno de la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid), donde el presidente Mariano Rajoy comparecerá este miércoles como testigo en el juicio del caso Gürtel.

Ante la cita judicial, prevista para las diez de la mañana, los agentes mantienen un perímetro de seguridad sin precedentes, de alrededor de 500 metros, con hasta tres controles de seguridad, si bien los periodistas solo tienen que pasar uno.

La Policía está revisando bolsos y material de trabajo como ordenadores y cámaras a los periodistas acreditados, que han llegado antes que los acusados. Decenas de policías vigilan toda la zona, incluso desde los tejados.

El perímetro mantiene alejados al medio centenar de manifestantes que ha acudido a la sede de la Audiencia Nacional a protestar contra el presidente del Gobierno con pancartas de «Mariano, sé fuerte».

En total 312 periodistas de 83 medios de comunicación, 21 de ellos extranjeros, se han acreditado para cubrir la declaración como testigo de Rajoy que responderá a las preguntas que se le planteen sobre unos hechos de los que dirá no haber tenido información alguna porque no eran de su competencia.

Rajoy ha llegado a las 9.47 horas a la Audiencia Nacional en su coche oficial. Es la primera vez en la democracia española que un presidente del Gobierno en ejercicio se sienta ante un tribunal de la Audiencia Nacional. En su día, Felipe González declaró ante el Tribunal Supremo por el 'caso GAL', pero ya había abandonado el Palacio de la Moncloa.