El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, que el pasado día 15 renunció a su escaño en el Congreso, a su llegada para incorporase en Santa Pola (Alicante), a su plaza como registrador de la propiedad. | MORELL

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El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ya se ha incorporado a su plaza de registrador de la propiedad en Santa Pola (Alicante), una tarea que retoma sin estar «nervioso» y «tras muchos años dedicado a la vida política».

El dirigente del PP ha llegado a las 9.49 horas a las puertas del registro de la propiedad número 1 de la localidad alicantina, donde le esperaban numerosos medios de comunicación y varias decenas de personas, que lo han recibido al grito de «presidente, presidente» y de «nos alegramos de que estés en Santa Pola».
Rajoy se ha parado ante los periodistas y ha explicado que no tiene «muchas más cosas que decir que las que he dicho en las últimas fechas».

«Me he retirado de la política y vuelvo a donde estaba. No hay mucho más que decir», ha insistido, aunque ha comentado que ha «trabajado muchas veces» en su vida y que, por ello, hoy no está «nervioso».
Para el expresidente, su incorporación al registro de la propiedad es «distinto» a lo realizado en las últimas décadas al haber estado «muchos años en la vida política, pero ahora me dedico a mi profesión».
Rajoy ya estuvo ayer por la mañana y la tarde en el despacho que ocupa desde hoy oficialmente, para ser informado de los pormenores de su tarea por el registrador que le ha sustituido interinamente durante los últimos 28 años, Francisco Riquelme, que además es amigo personal.

También conoció y saludó uno por uno a los siete empleados con los que trabajará a partir de ahora.
El político del PP se ha hospedado en un hotel de Alicante situado muy cerca del paseo marítimo y de la playa del Postiguet, y ha aprovechado esta mañana para hacer ejercicio, ya que ha salido a caminar a paso rápido por ese lugar a partir de las 7.15 horas.

Durante ese paseo, Rajoy se ha cruzado con numerosas personas que, al igual que él, se ejercitaban a esa hora durante una mañana preveraniega.