Tribunal Supremo de Estados Unidos. | MICHAEL REYNOLDS

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El Tribunal Superior de Estados Unidos ha derogado este viernes el derecho constitucional del aborto. Por tanto, ahora el poder de legislar sobre en qué casos se puede abortar recaerá directamente en cada uno de los estados. Se calcula que una veintena pretenden prohibir el aborto. Los estados de Kentucky, Luisiana y Dakota del Sur han prohibido la interrupción del embarazo este mismo viernes nada más conocerse la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos. Idaho, Tennnessee y Texas también aprobaron de forma automática la prohibición de la interrupción del aborto aunque sus efectos no entrarán en vigor hasta dentro de 30 días. Esta resolución afecta a millones decenas de millones de mujeres que viven en el país.

La decisión ha sido adoptada con el voto a favor de los seis jueces conservadores y el rechazo de los tres magistrados liberales del alto tribunal. Los legisladores de más de una veintena de estados conservadores tienen preparados ya proyectos de ley que prohibirían o restringirían el aborto en el momento en que Supremo anulara la jurisprudencia, según explicaron al principios de mes fuentes judiciales al periódico The New York Times. La posibilidad ya se rumoreaba. En febrero, el portal estadounidense especializado en política Politico, filtró un documento del Tribunal Superior, en el que se estudiaba derogar este derecho.

Protesta frente al Supremo

Tras conocerse el fallo, cientos de personas se han concentrado este viernes frente a la sede del Tribunal Supremo de Estados Unidos, en Washington. El flujo de personas que llegan a la sede de la mayor instancia judicial del país continúa para sumarse a la protesta. Muchos de ellos están pertrechados con carteles que rezan «Revocar Roe, ¡Por Dios, No!» y «Aborto a la carta y sin disculparse». Algunas manifestantes, muchos de ellas jóvenes, lloraban tras la decisión.

Abortion rights activists and anti-abortion activists rally at the Supreme Court
EFE
Abortion rights activists and anti-abortion activists rally at the Supreme Court
EFE

Biden, tajante tras la resolución: Esto hace «retroceder a Estados Unidos 150 años»

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha advertido de que la decisión adoptada este viernes por el Tribunal Supremo de revocar el derecho constitucional al aborto «pone en riesgo» la salud y la vida de las mujeres y hace «retroceder a Estados Unidos 150 años». En un discurso a la nación, Biden ha tildado la jornada de este viernes como «un día triste para el tribunal y para el país» pues el Supremo no ha limitado un derecho constitucional, sino que le ha quitado expresamente a la ciudadanía una facultad. «La decisión del Tribunal Supremo tendrá consecuencias reales e inmediatas», ha avisado. «No lo ha limitado. Simplemente se lo ha quitado. Eso nunca se ha hecho con un derecho tan importante para tantos estadounidenses, pero lo han hecho», ha lamentado el inquilino de la Casa Blanca, quien ha apuntado que ya incluso durante su etapa como vicepresidente de Barack Obama tuvo en cuenta este caso a la hora de nominar jueces del Supremo. En esta línea, Biden ha incidido en que la resolución ha sido impulsada por tres de los jueces del Supremo que en su día fueron nombrados por el expresidente Donald Trump, con lo que la decisión está marcada por una «ideología extrema» y es la culminación de «un esfuerzo deliberado durante décadas» por «alterar el equilibrio» la legislación estadounidense. «Han sido tres jueces nombrados por el expresidente Donald Trump quienes han sido el núcleo de la decisión de hoy de cambiar la balanza de la justicia y eliminar un derecho fundamental de las mujeres en este país», ha aseverado.

US President Joe Biden deliver remarks on the Supreme Court decision on Dobbs v Jackson Women's Health Organization to overturn Roe V. Wade
Joe Biden se ha dirigido a los ciudadanos tras la resolución judicial.

Asumiendo la resolución del Supremo, el presidente estadounidense ha garantizado el derecho a las mujeres para viajar desde estados donde está prohibido el aborto hacia otros que sí lo permitan, a la par que ha asegurado el acceso a los medicamentos necesarios para aquellas mujeres que lo precisen. «Si algún funcionario estatal o local, alto o bajo, intenta interferir con una mujer que ejerce su derecho básico a viajar, haré todo lo que esté a mi alcance para luchar contra ese ataque profundamente antiestadounidense», ha añadido Biden, apuntando también que «al limitar el acceso a los medicamentos, la mortalidad materna aumentará en Estados Unidos». Finalmente, el mandatario estadounidense ha advertido de que su Administración «utilizará todos sus poderes legales» para restituir el derecho al aborto. Asimismo ha instado a «actuar» tanto al Congreso como a la propia ciudadanía con su voto.

El origen

El derecho de las mujeres a abortar se hizo patente en la Constitución del país norteamericano hace ya 50 años, tras el mediático juicio Roe v Wade, en 1973. Entonces Norma McCorvey se quedó embarazada de su tercer hijo y quería abortar, pero vivía en Texas, donde la ley lo prohibía, a excepción de que pudiera en peligro la vida de la madre. Sus abogadas reclamaron que las leyes de Texas eran inconstitucionales. El caso acabó en la Corte Suprema de Estados Unidos, que le dio la razón. La institución dictaminó que la Constitución, efectivamente, amparaba el derecho de las mujeres a decidir libremente abortar, sin excesivas limitaciones legales. La sentencia sentó precedente y anuló muchas leyes federales.