El ministro de Consumo, Alberto Garzón (c), acompañado por el nutricionista Juan Revenga y por la directora ejecutiva de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), Isabel Peña-Rey, presenta la guía de la ASEAN sobre alimentación saludable y sostenible en residencias de mayores y centros de día | Efe - Jennifer Gómez

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El ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha asegurado este lunes que «las comunidades autónomas tienen la obligación de garantizar a los mayores una alimentación saludable, sostenible y rica», durante la presentación de la guía de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) sobre alimentación saludable y sostenible en residencias de mayores y centros de día, con motivo del Día Internacional de la Diversidad Biológica.

Así, el ministro ha avanzado que trasladará la guía a las comunidades autónomas para que, en el ejercicio de sus funciones, «actualicen e incorporen las recomendaciones y requisitos de las ofertas alimentarias en centros residenciales de mayores y centros de día». «La alimentación de las personas mayores y dependientes, que son extremadamente vulnerables, no puede depender de que una residencia haya decidido minimizar sus costes. No queremos que haya trucos ni artimañas» ha afirmado.

«Esperamos que las comunidades autónomas lo interioricen y aprendan de los errores que se han puesto de manifiesto y de los que los familiares se han quejado legítimamente» ha recalcado. En este sentido, ha subrayado que la comida es el momento del día en el que más disfrutan y socializan los mayores. «Se lo merecen, es un derecho no un privilegio» ha afirmado.

Más concretamente, se ha referido a la Comunidad de Madrid que es, a su juicio, donde «mayor reto tienen» ya que es donde «más protestas se reciben» y, por ende, «donde más problemas hay». Aun así, ha destacado que «muchos» familiares tienen «dificultades» para conocer lo que está sucediendo en las residencias y en los centros de día, ya que son personas dependientes que no pueden expresarlo por su situación de salud, lo que les convierte en «vulnerables». «Esto permite que se aprovechen y lo opaquen», ha añadido.

Por su parte, el consultor en materia de nutrición, alimentación y salud, Juan Revenga, ha explicado que los mayores son el colectivo con «mayores problemas dietéticos» y que por ello, «hay que poner el foco en la calidad y el grado de satisfacción de estas personas de forma exhaustiva y continuada». «Estas personas tienen una larga historia de haber comido y saben perfectamente cuáles son sus preferencias y como se pueden presentar y elaborar las diferentes recetas», ha afirmado.

En este sentido, la directora ejecutiva de AESAN, Isabel Peña-Rey, ha pedido no hacer «generalidades» con las dietas de los mayores, sino «individualizarlas lo máximo posible». Así, la guía recomienda entre tres y seis raciones de cereales diarias; tres de hortalizas, y entre tres y cuatro de leche y productos lácteos; así como entre dos y tres raciones de fruta.

Igualmente, sugiere cuatro raciones semanales de legumbres como mínimo; entre cuatro o cinco huevos; tres o más raciones de frutos secos; tres raciones de pescado y/o marisco como mínimo; y un máximo de tres raciones de carne y productos cárnicos. Además, la AESAN recomienda un consumo moderado semanal de patatas y otros tubérculo. Peña-Rey ha añadido que los mayores «tienen menos sensación de sed» por lo que «demandan menos beber».

«Hay que insistir mediante agua o infusiones, incluso se puede utilizar platos que sean líquidos», ha explicado. Tras las recomendaciones, Garzón ha enfatizado que la alimentación es «sumamente importante» en aspectos cuantitativos y cualitativos y que «la evidencia científica apunta que es lo mejor para la salud y lo más adecuado para salvar el planeta», por lo que es «la mejor brújula».