El expresidente del Gobierno, José María Aznar. | Daniel González

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El expresidente del Gobierno, José María Aznar, ha desmentido que haya apelado a la rebelión y considera que el Ejecutivo solo pretende desviar la atención de «elementos clave» con sus acusaciones de alentar el golpismo.

«Creen que todo aquel que no está de acuerdo con el que está en el Gobierno es antiespañol, fascista o golpista», ha asegurado Aznar en Cope, quien ha opinado que el presidente en funciones, Pedro Sánchez, "no es cautivo de los separatistas, es cómplice».

El expresidente ha rechazado responder a declaraciones del Gobierno en funciones, que le dan «absolutamente igual»: «Hay algunas cosas que son tan burdas y tan necias que producen hasta cierta risa o pena».

«Cómo se puede calificar a personas que sabiendo que no se ha utilizado una palabra y que no se haya apelado a eso (rebelión) lo sigan utilizado como si se hubiera hecho; no voy a perder el tiempo en ningún caso con personas de esa talla moral», ha añadido.

Para Aznar, las críticas responden a la intención del Ejecutivo en funciones de «desviar la atención de los elementos claves en los que hay que concentrarse».

El expresidente ha mostrado su disposición a acudir al acto convocado por su partido el próximo 24 de septiembre si se lo piden y ha afirmado que era una decisión tomada «hace tiempo».

«No se lo que es exactamente lo que se ha convocado, pero si el PP me pide que vaya para esto que estamos hablando, por supuesto que estaré ahí», ha aseverado Aznar, que ha lamentado que se intente buscar «resquicios» a su relación con el líder popular, Alberto Núñez Feijóo: «no puede ser más solida y mejor».

Para el expresidente del PP «no tiene por qué ser ingobernable» un ejecutivo del PSOE con los apoyos parlamentarios necesarios porque su objetivo que dure la legislatura «pagando el precio» de la amnistía y la consulta popular. «El objetivo es estar y destruir a todo el que se oponga», ha concluido.