El presidente Aragonés en una imagen de archivo.

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El Gobierno, por boca de la ministra portavoz, Pilar Alegría, ha rechazado de plano la propuesta del presidente catalán, Pere Aragonès, a favor de un referéndum pactado sobre la independencia de Cataluña, y ha aclarado que «en absoluto es la posición del Gobierno» y tampoco de la mayoría de los catalanes.

Es más, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Alegría ha subrayado que «en absoluto está en la hoja de ruta» del Ejecutivo la celebración de una consulta sobre la independencia de Cataluña y aseverado que es «clara y radicalmente contraria» a las políticas que está impulsando desde la pasada legislatura.

Estas políticas son, ha aclarado, las de «la unidad, el reencuentro y la concordia» con Cataluña, «avaladas» por la mayoría de sociedad catalana que «apuesta y defiende» el camino de la «reconciliación», que es por el que seguirá trabajando el Gobierno.

La también titular de Educación ha recordado la «evidencia» de que el próximo 12 de mayo habrá elecciones autonómicas en Cataluña, y por tanto cuando hay comicios cerca los candidatos lanzan sus propuestas con el «objetivo» marcado en clave electoral.

Ante diversas preguntas a las que ha contestado sobre el planteamiento de Aragonès ha reiterado que la posición del Ejecutivo es «de sobra conocida», en el sentido de que no comparte la idea del referéndum sobre la independencia que ni estaba en la «hoja de ruta» de la anterior legislatura ni tampoco en la actual.

Preguntada sobre si podría cambiar de posición el Gobierno al igual que lo hizo con la amnistía para los independentistas del procés, ha explicado que Ley de Aministía que está debatiendo el Senado nace de una proposición de ley del grupo socialista en el Congreso «muy diferente» de las que en otros momentos registraron las formaciones independentistas.