Imagen del funeral de Aretha Franklin. | POOL

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Durante décadas, la imagen pública de Aretha Franklin ha estado ligada a su abrigo de visón y, especialmente, a su bolso, del que nunca se despegaba por razones que hasta hace poco pasaron inadvertidas para el gran público.

Tras salir del Museo de Historia Afroamericana de Detroit donde reposan hasta el miércoles los restos de Aretha Franklin, una seguidora de la 'Reina del Soul' llegada de Milwaukee se maravillaba de la escena que acababa de presenciar.

Cynthia explicaba que Franklin, fallecida el 16 de agosto a los 76 años de edad, estaba «preciosa» y comentó la elegancia de su vestido y los zapatos rojos.

Y después, tras reflexionar un poco, comentó que no había visto el bolso de la cantante.«No lo vi», apuntó con naturalidad.

Y es que el bolso de Franklin fue una parte esencial de la vida de la cantante.

El escritor de Elle R. Eric Thomas tuiteó el 16 de agosto que «la dedicación de Aretha a su bolso es material de leyenda» e ilustró el tuit con una fotografía de Franklin con su abrigo de visón y su bolso.

Pero, como los abrigos de visón que solía lucir durante sus actuaciones, el bolso era para Franklin mucho más que un simple adorno o acompañamiento. Era la señal de respeto que la artista demandó durante toda su vida para ella y el resto de los mortales.

Durante décadas, la costumbre de Aretha Franklin de mantener su bolso a una distancia segura mientras actuaba pasó desapercibida para la mayoría del público.

Para los pocos que habían observado el gesto de Franklin de colocar su bolso en el escenario, en el piano, cuando empezaba sus actuaciones, y caminar con él una vez que el espectáculo había acabado, era simplemente una costumbre más de la diva.

Algunos atribuyeron esta pasión de Franklin a que se crió en la casa de un predicador y que los bolsos, como los sombreros, son una parte integral de la imagen de los feligreses que acuden los domingos a una iglesia afroamericana.

En 2014, con motivo de su 72º cumpleaños, Gawker, la página web dedicada al mundo de los famosos de Estados Unidos, publicó un artículo titulado 'Feliz cumpleaños a Aretha Franklin y su bolso' por la práctica de la cantante de aparecer siempre con él en mano.

El artículo recogía testimonios publicados años antes en los que se mencionaba como siempre, antes del inicio de sus conciertos, uno de los asistentes de Franklin entraba en el escenario y colocaba su bolso en el piano.

Gawker destacaba que la práctica era exclusiva de Aretha hasta el punto que se había convertido en su seña de identidad.

«Es su firma. Es su tarjeta de visita. Es parte de lo que la hace ser ella. Es su manera de hacer lo que le da la gana y ser Aretha. Se ha ganado el derecho a llevar lo que quiera», razonaba el articulista.

Franklin, por su parte, no ayudó a desvelar el porqué de su costumbre.

Cuando en 2008 el periódico The Washington Post le preguntó por ello, Franklin se limitó a señalar que «las damas siempre van con sus bolsos».

Pero en 2015, la verdadera razón empezó a ser desvelada.

Un músico llamado Clayton Craddock relató en su página web que la cantante Vaneese Thomas le había explicado por qué Franklin siempre mantenía el bolso a mano durante sus actuaciones.

«¡Porque estaba lleno de dinero!», razonó la artista al músico.

Aretha Franklin pedía ser pagada en efectivo antes de sus actuaciones y colocaba todo ese dinero en el bolso, que luego la seguía a todas partes.

De hecho, apuntaba Craddock, la mejor forma de saber que un espectáculo de Franklin había terminado era cuando el bolso de la cantante salía del escenario. Aretha no iba a volver si el bolso no estaba en el piano.

Pero la revelación de Craddock pasó inadvertida al gran público hasta que un año después, en 2016, el escritor David Remnick escribió un artículo sobre Aretha Franklin en la revista The New Yorker.

Siguiendo a Franklin para la redacción de su artículo, Remnick observó un día montones de billetes de 100 dólares en su camerino.

«Cobra en el momento o no canta», «El dinero va a su bolso y el bolso se queda con su equipo de seguridad o va al escenario y se queda, a mano, en el piano», escribió Remnick.

Un amigo de Franklin, Tavis Smiley, explicó por qué la diva lo hacía.

«Es la era cuando creció. Vio tanta gente, como Ray Charles y B.B. King, engañada. Ella tiene la sensación muchas veces que la gente quiere hacerle daño. Y no lo va a permitir. Nadie le va a perder el respeto», rememoró entonces Smiley.