El arrestado trató de robar en una casa pensando que sus moradores no se darían cuenta. | Redacción Menorca

TW
0

La de policía es una profesión de alto riesgo, aunque en ocasiones los agentes se topan con escenas curiosas: no todo son peligrosas persecuciones y jugarse el tipo para hacer cumplir la ley y proteger a los inocentes. Que se lo digan a unos agentes de los Mossos d'Esquadra que recientemente detuvieron en Barcelona a un ladrón con mala suerte, aunque no por ello poco ocurrente.

Los hechos transcurrieron así, según informa la propia policía autonómica. En un punto de la capital catalana un individuo entró en un inmueble con malas intenciones. Accedió a la casa por una ventana pensando que los moradores no lo advertirían y podría robar a sus anchas, aunque el 'trabajo' no fue tal y como lo había previsto.

Al verse sorprendido por el propietario, sin pensárselo, saltó al exterior desde una altura de un primer piso. El aterrizaje no fue de lo más ortodoxo y resultó herido. A su llegada los agentes lo entrevistaron. El caco frustrado puso la peor excusa de la historia para tratar de evitar lo inevitable: afirmó que estaba buscando a su gato cuando sufrió un desgraciado accidente.

Lógicamente los policías no se lo tragaron y procedieron a su detención, antes de trasladarlo al hospital para que lo asistieran de sus heridas.