El famoso restaurante flotante en una imagen que muestra su esplendor pasado. | Dezalb

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El famoso restaurante flotante Jumbo, una de las atracciones turísticas de Hong Kong, se hundió el pasado domingo en el Mar de China Meridional solo unos días después de zarpar de la que había sido su ubicación durante décadas, recogió en las últimas horas el diario local South China Morning Post. El barco, remolcado por otros buques, había abandonado Hong Kong el martes de la semana pasada rumbo a una nueva ubicación que no ha sido desvelada. La empresa operadora de la embarcación-restaurante, Aberdeen Restaurant Enterprises, explicó en un comunicado citado por el medio que, al cruzar las aguas cercanas a las islas Paracelso, la nave y los barcos que la remolcaban se toparon con «condiciones meteorológicas adversas» que provocaron que el agua entrase en el casco del barco restaurante.

El buque volcó «a pesar de los esfuerzos de la empresa responsable de su transporte para rescatarlo», aseveró el comunicado. Ningún miembro de la tripulación resultó herido, según el diario. La empresa indicó que la gran profundidad de las aguas de la zona, de más de 1.000 metros, dificulta las posibles tareas de recuperación del barco. El restaurante, con capacidad para 2.300 comensales, era una de las señas de identidad del área de Aberdeen, en la costa sur de la isla de Hong Kong. Su construcción en los años 70 costó 32 millones de dólares de Hong Kong (al cambio actual, unos 4,1 millones de dólares o 3,8 millones de euros), pero llevaba cerrado desde 2020, cuando la pandemia de covid-19 y las restricciones afectaron gravemente al sector turístico de la excolonia británica.

La empresa operadora anunció el pasado mayo que trasladaría el barco fuera de Hong Kong ante la imposibilidad de costear su mantenimiento con arreglo a las regulaciones del territorio, señala el rotativo. Tanto la región autónoma de Hong Kong como China continental han mantenido estrictas medidas de prevención en las fronteras, las cuales han estado cerradas al turismo durante dos años. Pese a que desde el pasado mayo Hong Kong acepta la entrada de turistas internacionales, estos todavía han de permanecer durante al menos siete días en una cuarentena costeada por ellos mismos en hoteles habilitados para ello.