Jóvenes con sus móviles. | Redacción Digital

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La Red de Estándares Europeos sobre verificación de datos advirtió este miércoles que la mayoría de las grandes plataformas digitales no aplica las medidas acordadas en el Código de Buenas Prácticas contra la Desinformación, pactado entre la Comisión Europea (CE) y las grandes tecnológicas. Esta Red, que reúne más de 50 organizaciones independientes de verificación, aseguró en un comunicado que algunas de estas plataformas -que se adhirieron al código de manera voluntaria- «incluso tergiversan» sus políticas actuales en los informes para «aparentar» que cumplen los compromisos que demanda el texto.

«Algunas de las plataformas informan de acciones que, según sus propias evaluaciones de impacto, solo benefician a unas pocas docenas de personas cada seis meses en países donde tienen millones de usuarios», añadió la presidenta de la asociación con sede en Bruselas, Clara Jiménez. El análisis evalúa la implantación de YouTube, Google Search, Facebook, Instagram, TikTok, WhatsApp, Bing y LinkedIn, así como el impacto que tienen las plataformas X (antes Twitter) y Telegram, que no han firmado el Código, pero cuyas políticas son «muy relevantes» en el panorama de la desinformación en Internet.

Por ejemplo, la organización concluye que TikTok, pese a tener un programa dedicado a la comprobación de hechos, apenas destina esfuerzos y que en algunos países donde opera revisó menos de 15 vídeos en seis meses. No obstante, el análisis remarca que aunque algunas plataformas adheridas a este Código de la Unión Europea (UE) han hecho muy poco, las plataformas que no lo han firmado siguen siendo «actores clave en la difusión de desinformación a gran escala».

En concreto, la plataforma X ocupa el peor puesto en una encuesta de verificadores de hechos, ya que ni una sola organización de verificación en Europa considera que la empresa se tome en serio la desinformación, explicó la Red de Estándares Europeos sobre verificación. Asimismo, pidió en el comunicado que Telegram aplique de manera efectiva la ley de servicios digitales comunitaria -que regula el contenido que las grandes plataformas muestran a los usuarios en la red y que fija criterios de transparencia a los algoritmos-, ya que sus canales públicos abiertos «son fundamentales» en las campañas de desinformación.