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Al menos treinta personas han sido detenidas en Palma en el transcurso de una amplia operación policial contra una organización clandestina dedicada a la realización de contratos laborales falsos, ha indicado hoy la Jefatura Superior de Policía.

Entre los detenidos figura el cerebro de la trama, un ciudadano indio que actuaba a través de un restaurante Kebab de la ciudad, que ofrecía a sus clientes la posibilidad de obtener o renovar su permiso de residencia en España mediante un contrato de trabajo (requisito necesario este ultimo para poder regularizarse). Por cada contrato falso cobraba de 6.000 a 8.000 euros.

En esta operación han participado agentes de Policía Nacional de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras, U.C.R.I.F, en colaboración con la Oficina Única de Extranjería y la Unidad Especializada de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social,

Según la Policía, la operación ha supuesto el desmantelamiento y desarticulación de esta red que mediante contratos falsos de trabajo facilitaba las prestaciones fraudulentas del Ministerio de Trabajo, consecución de permisos de residencia por arraigo o la renovación de estos permisos.

La investigación se inicio cuando la oficina de Extranjería detecto que se habían presentado numerosas solicitudes de residencia en las que constaban como empleados del hogar varones indios y como empleadores, trabajadores de una empresa de residuos.

Por parte de los policías se realizaron diversas gestiones, y se constató que ninguno de ellos realizaba función alguna de empleados del hogar.

El organizador de la trama, un nacional indio que trabaja en subcontrata para la empresa de residuos, ofrecía, bien directamente o a través de sus colaboradores españoles, la posibilidad de simular una relación laboral mediante un contrato de trabajo falso, a cambio de una compensación económica de unos 1.000 euros por contrato.

Mediante este procedimiento se regularizaron a mas de una treintena de ciudadanos indios, y a raíz de la operación policial han sido detenidas 31 personas, incluidos falsos empleados y empleadores, por los delitos de Falsedad Documental y delito Contra la Seguridad Social.

Durante la investigación fue registrado un restaurante en el que se ofrecían contratos falsos, así como el domicilio del cabecilla de la trama.

En estos registros se localizaron numerosos contratos de trabajo ficticios, un carné de conducir falso, así como justificantes de remisión de importantes cantidades de divisas a la India. La Policía estima que el cabecilla de la banda cobró al menos 180.000 euros.

En la ultima fase de la operación se ha procedido a inspeccionar dos conocidas gestorías de Palma y se ha imputado a los responsables de las mismas, incluido un conocido abogado de Palma, en las que se tramitó la documentación necesaria para dar las altas en la Seguridad Social.