Vista general de sa Dragonera y Cala en Basset, vistas desde La Trapa.

TW
0

Oceana ha aplaudido el acuerdo alcanzado en el Ajuntament de Andratx sobre sa Dragonera y que permite crear una reserva marina en las aguas que rodean el islote a la vez que beneficiará a la pesca artesanal, el buceo y a la economía local.

Oceana ha explicado que en las expediciones a la zona hechas entre 2007 y 2014 mediante robots submarinos (ROV) y buceadores, documentó la importancia de las especies y hábitats que estas aguas albergan hasta 240 metros de profundidad.

«Consideramos que el apoyo unánime para crear una reserva marina es un paso muy importante para recuperar la riqueza del mar que rodea Sa Dragonera», ha destacado Xavier Pastor, vicepresidente senior de Oceana.

Según Pastor «está demostrado que las áreas marinas protegidas son en la actualidad las herramientas de gestión pesquera y conservación marina más efectivas que tenemos».

Oceana ha apuntado que las características de Sa Dragonera le confieren un potencial excepcional para ser un lugar con abundante vida y gran diversidad de especies, incluyendo especies de interés pesquero, aunque también ha alertado de que en la actualidad sus fondos están sobreexplotados, principalmente a causa de la pesca de arrastre y la pesca submarina.

«Con una gestión pesquera adecuada, en pocos años estos fondos se recuperarían, se incrementaría el rendimiento pesquero, y permitiría recuperar su capacidad para sustentar una pesca profesional artesanal de gran calidad», ha asegurado el vicepresidente de esta organización.

También de acuerdo a Pastor «incluso la pesca recreativa responsable se beneficiaría a corto plazo por el efecto reserva, que haría aumentar la abundancia de peces en los alrededores» y podría convertir a sa Dragonera «en uno de los puntos de buceo más atractivos de todas las Illes Balears».

Entre los ecosistemas documentados por Oceana destacan los fondos de rodolitos o «magrana», coralígeno, plumas de mar, braquiópodos y crinoideos, que dan cobijo a especies pesqueras como merluzas, salmonetes, lenguados, gallos y cabrachos.

Estos fondos, son según avisa Oceana, sensibles a los efectos negativos del arrastre de fondo, por lo que la organización propone retirar esta modalidad de la zona y favorecer la pesca artesanal.

«El arrastre tiene su principal caladero entre 600 y 800 m de profundidad, donde se extraen la famosa gamba de Sóller, con lo que esta zona protegida no les afectaría», ha señalado.

Además, Oceana considera que la pesca submarina no debería estar permitida «debido a su elevado impacto sobre especies muy sensibles, como meros y corvallos, que también tienen un elevado valor comercial, y porque al mismo perjudica a la pesca profesional».