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El diputado del PSIB Cosme Bonet ha exigido este jueves al presidente del Govern y del PP, José Ramón Bauzá, que dé explicaciones por haber mentido al asegurar que la compra y reforma de la sede de su partido se pagó con aportaciones de afiliados, y no con donaciones de empresarios como ha confesado Luis Bárcenas.

En opinión de Bonet, las «mentiras» de Bauzá han quedado en evidencia después de que el extesorero del PP ratificara ayer ante el juez José Castro que el empresario Antonio Pinal pagó la remodelación de la sede regional del partido, lo que le obliga a comparecer en el Parlament para aclarar las sospechas.

El diputado socialista ha recordado que el partido del Govern aseguró que tanto la adquisición como la reforma del inmueble que acoge las dependencias centrales del PP balear se sufragaron con un préstamo, con las cuotas de los afiliados y con las aportaciones de los altos cargos.

«Se van acumulando las preguntas» y son «muchas las sospechas que apuntan a la financiación ilegal», lo que representa una ruptura de «las reglas del juego democrático» porque da ventaja al PP frente a sus competidores electorales, ha incidido.

Pese a la sucesión de nuevos datos a raíz de la investigación sobre la presunta financiación irregular abierta por el juez Castro, «Bauzá no quiere aclarar la verdad, no tiene ninguna intención de dar explicaciones a la ciudadanía», porque su grupo parlamentario ha rechazado las peticiones de comparecencia formuladas por el PSIB, ha dicho Bonet.

Además, el líder del PP «sigue rodeado de personajes principales» de la presunta trama de financiación ilegal como José María Rodríguez, Miquel Ramis y Mabel Cabrer, ha afirmado el diputado socialista.

«Tiene la obligación moral de responder» a las dudas suscitadas y de hacer públicos datos aclaratorios como los ingresos por cuotas de afiliados y las donaciones de altos cargos que sirvieron, según el PP, para comprar y habilitar su sede central, ha considerado.

Bonet también ha sostenido que Bauzá debe informar a la opinión pública de si ha ordenado auditorías internas y si ha comprobado la existencia de una «caja b» en la época en que dirigía el partido Jaume Matas, a quien el actual presidente está protegiendo, según su punto de vista.

«Está encubriendo a un expresidente encerrado en la cárcel», ha insistido el dirigente del PSIB, cuyo partido no se plantea, «de momento», personarse en la causa sobre supuesta financiación ilegal del PP aunque se considera perjudicado por la «diferencia abismal de medios» con que ambas organizaciones concurrieron a las elecciones cuando se produjeron los presuntos pagos en negro.