La intolerancia al gluten no tiene cura. La calidad de vida de los afectados mejora evitando los derivados del trigo y otros cereales. | S.R.

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Este viernes, 27 de mayo, se conmemora el Día Nacional del Celiaco. Pero, ¿sabemos lo suficiente sobre esta enfermedad? Allá van siete claves que te ayudarán a conocerla mejor y a entender por qué se celebra esta efémeride.

1. La celiaquía es la intolerancia permanente al gluten. La prevalencia de esta enfermedad ?es la patología crónica gastrointestinal más frecuente en nuestro entorno? en España es similar a la del resto del continente, afectando a uno de cada cien individuos.

2. El único tratamiento eficaz es una dieta que excluya la proteína del gluten. Además, se debe acudir al médico periódicamente para controlar los marcadores serológicos, que indican que la dieta que se sigue es adecuada.

3. Las autoridades sanitarias recomiendan al celíaco rechazar todos los productos en cuya composición aparezca el trigo, la cebada, el centeno, la avena y sus derivados. Pero el veto no se extiende al resto de elementos naturales que no contienen gluten en origen.

Alimentos sin gluten para celiacos

4. Cabe recordar que muchos productos manufacturados incorporan en su composición alguna harina de los cereales mencionados, en cualquiera de sus formas: almidones, féculas, proteínas, sémolas,... Otros alimentos que pueden contener gluten son: embutidos, quesos fundidos, conservas de carne y de pescado, golosinas, sucedáneos de café y chocolate, frutos secos con sal, colorante alimenticio, y helados.

5. Por ello, los expertos aconsejan leer siempre las etiquetas de los alimentos manufacturados, contrastándola con la 'Lista de alimentos aptos para celíacos' vigente en cada momento. Ésta incorpora un sello de Marca de Garantía para los productos más seguros sin gluten, y la ofrecen los facultativos y las asociaciones de pacientes y afectados.

6. La Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE) calcula el incremento que representa en el coste de la cesta de la compra de una familia en la que al menos uno de sus miembros padezca esta enfermedad, concluyendo que el gasto anual se encarece en un 288,56 % comparado con la de una familia sin miembros celíacos.

7. Hasta el momento, este hecho sólo ha recogido buenas palabras y pocos hechos por parte de los partidos políticos. Algunos se comprometieron en sus programas electorales a bonificar a los pacientes y sus familias por el sobrecoste alimenticio al que su enfermedad les obliga a hacer frente, pero las asociaciones lamentan falta de concreción y compromiso.