Baleares es una de las pocas comunidades en las que aumentó la población.

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Balears ha perdido 56.472 residentes extranjeros desde el año 2011, y 17.573 de ellos son ciudadanos alemanes. El éxodo que han iniciado los residentes de otras nacionalidades desde entonces ha sido especialmente llamativo en la colonia alemana, que se ha reducido a la mitad en solo seis años, según datos del último padrón de habitantes, datado a 1 de enero de 2017, que este miércoles hizo público el Instituto Nacional de Estadística (INE). A la salida masiva de alemanes (de 36.681 que había en 2011 se ha pasado a 19.108 en 2017) se añade la protagonizada por los británicos (de 23.698 a 14.854) y por los sudamericanos (de 54.178 a 34.169).

Las razones varían por zonas geográficas. En el caso de los alemanes y británicos, la 'fuga' no es tal en muchos casos. Algunos de ellos han abandonado las Islas como consecuencia de la crisis económica, pero muchos siguen viviendo en Balears pero han desaparecido del padrón. De esta forma eluden el pago de impuestos patrimoniales a los que les obliga la última reforma fiscal aprobada por el ministro Cristóbal Montoro.

En el caso de los sudamericanos, la mayor parte de ellos han regresado a sus países de origen, si bien hay un porcentaje que se ha nacionalizado español, lo que hace que ya no figuren en el padrón como extranjeros.

Pese a este espectacular descenso del número de ciudadanos extranjeros, Baleares es la comunidad donde más aumentó la población en 2016. Según el padrón, en las Islas vivían 1.115.255 personas el 1 de enero de este año, un aumento de apenas 2.141 ciudadanos. La explicación está tanto en el propio crecimiento vegetativo de la población –sigue habiendo más nacimientos que muertes– como en el hecho de que sigue habiendo inmigración a las Islas desde la Península.