La reciente reforma de la ley que aprobó el PP acabó con las excepciones establecidas por Carlos Delgado para ampliar plazas a cambio de aumentar de categoría. La nueva ley permite ampliar volumen, no plazas, para mejoras energéticas, por ejemplo. | Aina Ginard

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Las condiciones laborales de los trabajadores, el número de horas que trabajen, la cifra de empleados por plaza hotelera y el establecimiento de planes de igualdad para que hombres y mujeres cobren lo mismo pasarán a ser, entre otros, nuevos indicadores que condicionarán el aumento de categoría de los alojamientos hoteleros.

Tras los cambios realizados para controlar el alquiler vacacional, el Govern dirige ahora el foco hacia los hoteleros. Ya trabaja en una nueva modificación de la Ley del Turismo de Carlos Delgado –la misma que acaba de modificar hace un mes–, que les obligará a incorporar cláusulas sociales con sus trabajadores si quieren aumentar de categoría.

Esta segunda modificación de la Ley del Turismo se encuentra en una fase aún muy incipiente ya que los esfuerzos del Govern se han centrado hasta ahora en desarrollar y aplicar los cambios en el alquiler vacacional, pero el Govern espera tener lista la nueva regulación a final de año para que el Parlament la apruebe a principios del año que viene y ya estén en vigor la próxima temporada turística.

Las condiciones

Para determinar la categoría de un establecimiento turístico, el Govern tiene en cuenta hasta 362 indicadores, en el caso de los hoteles. Algunos son obligatorios, como el cambio de toalla si así lo pide el cliente, el cambio de sábanas como mínimo una vez a la semana, teléfono en las habitaciones o un armario con perchas, pero también hay otros muchos indicadores que aportan puntos adicionales al establecimiento. Son, por ejemplo, disponer de una caja de seguridad, costurero, cierre electrónico, peluquería, elaboración de productos propios, piscina climatizada o sauna.