Agentes de la policía detienen a uno de los infractores que terminó en prisión preventiva en Palma.

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La Fiscalía pide castigar con penas de prisión (hasta un año) los incumplimientos más flagrantes del confinamiento durante el estado de alarma en Balears. Más de una decena de personas pasaron por prisión preventiva durante los meses de marzo y abril cuando la policía castigaba con dureza cualquier vulneración de la cuarentena. Estos y otros casos han seguido estos meses su tramitación judicial en los juzgados de Instrucción de Palma y, los que han pasado los filtros, ya tienen abierto juicio oral.

En la mayor parte de los casos, el ministerio público ha acusado de un delito de desobediencia castigado con penas de multa. Sin embargo, los supuestos de mayor gravedad tienen una petición de castigo mayor que implica prisión. Se trata de un pequeño grupo de reincidentes que fueron detenidos varias ocasiones por deambular por la calle e, incluso, por encararse con la policía. Los casos que han sido archivados en la vía penal y que, por tanto se quedarán en una sanción administrativa, son aquellos en los que no constaba un requerimiento previo por parte de la policía que practicó la detención u otra autoridad.

Ese fue uno de los requisitos que marcó la Audiencia Provincial en un auto del mes de abril en el que señalaba que no bastaba para considerar que existiera una desobediencia que alguien saliera a la calle sino que era necesario que se hubieran utilizado antes otras vías sancionadoras: «Solo es legítimo recurrir al derecho penal ante una actitud rebelde al cumplimiento de tal gravedad que, frente a ella se haya revelado inútil la imposición de la sanción administrativa en una pluralidad de ocasiones», señalaban los magistrados.

Según fuentes judiciales, la tramitación de esas causas ha sido ágil y los juicios se llevarán a cabo en los próximos meses. Las penas sólo supondrán el ingreso en prisión de quienes tengan antecedentes en vigor al no superar los daños años en los casos en los que sólo se acusa por un delito de desobediencia sin otros más graves como resistencia a la autoridad o atentado.

Juicios rápidos y prisiones preventivas en primavera

En otros territorios los incumplimientos del estado de alarma ya fueron castigados con penas de prisión y los detenidos pasaban por un juicio rápido.

En Palma se tramitaron en instrucción y se optó por imponer prisiones preventivas que afectaron a más de una decena de los infractores más contumaces. La Audiencia matizó más tarde los criterios y reservó esa medida para los casos más reiterados en los que ya había habido otras sanciones anteriores.